miércoles, 30 de diciembre de 2009

Once años de cárcel para Liu Xiaobo

Un señor chino, Liu Xiaobo según dicen que se llama, fue condenado hace unos días a pasar once años en la cárcel de su país natal. ¿Su delito? Luchar por la llegada de la democracia a China.
Ya sabemos como se las gasta el régimen y en materia de oposición no permite que se le vayan las cosas de las manos. El sistema político chino se sostiene sobre la base de una dictadura "en nombre del pueblo" (al menos esa era su idea inicial), y la voz de aquellos que piden otras soluciones para los problemas de la nación puede resultar muy dañina para el futuro del régimen. Porque si otros tipos de propaganda además de la que distribuye el propio estado recorren las calles del país oriental, la población podría dividirse y llegaríamos a tener diferentes corrientes de pensamiento que podrían acabar con lo establecido para implantar un nuevo sistema (quizá democrático, quizá autocrático, o incluso oligárquico). Y eso no conviene.
Por eso China, como Cuba y cualquier otro estado con un sistema político autocrático (incluso países aparentemente más democráticos como Irán), cuidan sus espaldas ante los detractores de sus políticas. Porque la palabra esgrimida con astucia y bien llevada al pueblo puede hacer mucho más daño que la violencia de las bombas y los rifles. Porque en España se vio salir por los aires a Carrero Blanco, pero el sistema no cambió hasta que Adolfo Suárez lidió con las cortes franquistas.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Unas declaraciones que probablemente partirán prejuicios

El que fuera en su momento capitán de la selección galesa de rugy, Gareth Thomas, ha desvelado hoy su homosexualidad. Algo que a muchos no sonará del todo normal, ya que rara vez se descubren casos de deportistas profesionales gays, y menos aún en un deporte como el rugby.
Porque es extraña la vez que un deportista profesional habla sobre su homosexualidad. Parece que no hay lugar en este colectivo para aquellos cuya orientación sexual no sea la tradicional heterosexualidad. Aquellos que levantan su voz para decir que aman a hombres y no a mujeres lo hacen, como Gareth Thomas, tras retirarse. Porque puede que ellos no sientan nada al ver a sus compañeros en el vestuario, pero a esos compañeros no les parece lo mismo.
Tenemos en nuestra cerrada mentalidad una idea de que si dos personas entre las que pueda existir una tensión sexual se ven desnudas se verán inevitablemente empujadas al sexo. Pero nunca se nos ocurre pensar en lo que el ex-jugador galés ha dicho: "Solo porque eres gay no significa que tengas que fijarte en todos los hombres del planeta".
¿Acaso todos los hombres heterosexuales perseguimos con lujuria a toda mujer, indistintamente de sus características? ¿Acaso las mujeres heterosexuales no rechazan a muchos hombres? ¿Por qué los homosexuales tienen que ser más lascivos que nadie?
Además, hay otro cliché que se rompe con las palabras de Thomas. Ese estereotipo es el de los gays como hombres amanerados y debiluchos. Nos cuesta imaginar a un hombre musculoso y duro que pueda querer besar a otro. Nos resulta difícil pensar que un armario que practica un deporte de contacto y que ha visto manar de su cuerpo sangre por múltiples brechas pueda desear a un hombre y no a una dulce mujer. Pues esto es así. El físico no rige en los gustos humanos, y cada individuo es libre de buscar el amor con quien desee.
En resumen, este célebre ex-jugador de rugby probablemente romperá muchos estereotipos sobre la población gay. Muchos le detestarán y renegarán de él ahora que conocen que su orientación sexual es aquella que detestan (lo cual suele darse por incapacidad de comprender las razones de ese deseo masculino), pero este hombre tiene pleno derecho de disfrutar la vida con la pareja que quiera, sea hombre o mujer.

Responsabilidades del pasado

En estos días las noticias sobre la Cumbre del Clima de Copenhague ocupan las portadas de los periódicos. Miles de personas se manifiestan para pedir que se actúe en consecuencia a la gravedad del asunto, los políticos tratan de llegar a un acuerdo, detractores de las medidas que se pudieran tomar hablan en contra de los ecologistas... Todo un bombardeo de información. Y entre ese aluvión de noticias y opiniones, me llama la atención las referencias a las responsabilidades de los distintos países sobre este tema.
Obama hablaba hace no mucho de que EE.UU. no se hacía responsable del panorama ambiental que se debate en Copenhague, e igualmente hablan, en un reportaje de El País, senadores republicanos contrarios a estas medidas que dicen cosas como "el fracaso de esta cumbre es una buena noticia, porque toda la arquitectura de Kioto ha llevado a naciones como China e India a creer que habrá una enorme transferencia de riqueza hacia sus países desde Estados Unidos y Europa. Sus peticiones apoyan esto".
Desde luego, no creo que EE.UU. y Europa deban flagelarse hasta la extenuación por el daño que sus emisiones han hecho al planeta y entregar sus riquezas a países subdesarrollados. Sería absurdo. Pero tampoco podemos decir que no somos responsables de esto y seguir haciéndolo.
Las naciones que han llevado la historia a lo que hoy es deben tomar cierta conciencia de ello. EE.UU. ha martirizado a la atmósfera con su industria en el último siglo, en el que ha sido la potencia mundial por excelencia, y Europa le ha secundado con gran afán, así que ahora no debemos escondernos diciendo que la culpa no es nuestra. Aunque sea de nuestros abuelos, el deber de enmendar los errores que aún siguen vigentes recae sobre nosotros. Y si creemos que se ha dañado el medio ambiente, debemos buscar la manera de remendar el roto hecho.
Es pura demagogia decir que el planeta está en una grave situación y después no atreverse a reducir las emisiones de CO2. No digo que haya que hacerlo, simplemente que si los políticos admiten que estamos en una situación que requiere una cumbre internacional, ¿no deberíamos también seguir un poco los pactos alcanzados en ella?
Pero ya muchos no albergamos esperanzas de encontrar transparencia y buenas acciones en eventos como este. ¿Acaso no hay en las palabras del senador republicano citado antes una clara intención de mantener las cosas como están? ¿Acaso no se nota su intención de seguir con su sistema casi colonialista para con el Tercer Mundo y seguir obviando sus responsabilidades sobre el pasado de estos pueblos a los que esclavizamos en su día y usurpamos sus riquezas?

viernes, 18 de diciembre de 2009

De cuernos va la cosa

En Cataluña, región muy nombrada últimamente por sus desvanes independistas, se ha desatado la polémica sobre uno de los temas que suena con fuerza desde hace tiempo aunque no lo veamos cuajar del todo: la prohibición del toreo. Seguidores y detractores del toreo se han enfrentado en una votación para la apertura de un debate en el Parlament catalán, votación en la que han vencido los segundos por una nimia diferencia de ocho votos.
El tema nos viene ya de hace un tiempo. Ya se han asentado en nuestro día a día las quejas de las asociaciones en defensa de los animales, que protestan por la tortura que supone para el toro esta práctica, y las reivindicaciones de los antitaurinos, que ya han llegado incluso a constituirse en partido político. Y no parece que todo el mundo tenga un claro posicionamiento. Por mi parte, apoyo esta iniciativa, aunque no comparto el activismo presente en ella.
No me parece en absoluto correcto el maltrato que supone la corrida. Se aguijona al astado con múltiples banderillas y la pica antes de darle el premio de la muerte, que tampoco llega siempre al primer intento. Supone un grandísimo sufrimiento para el animal, que suele embestir no por fiereza sino en defensa propia, atrapado en un recinto que corea su final. Y todo esto después de lanzar anuncios para concienciar a la población de que no abandone a sus mascotas cuando llega el verano. No se puede dejar al perro en la gasolinera ni pegarle, pero al toro se le desangra hasta la muerte.
Sin embargo, comparto opinión con algunos favorecedores de esta práctica ancestral porque considero que, como dice para El País el pintor Frederic Amat, "hay cosas mucho más importantes de las que preocuparse que de los toros". Millones de personas mueren de hambre, el cambio climático amenaza con acabar en unos años con miles de especies animales y vegetales... Pero yo no considero que eso sea excusa para considerar legítimo el festival funesto del toreo.
Y no niego la existencia de arte y belleza en el toreo. La lucha entre el toro y el matador es tensa y se encuentra cargada de sutileza. Cada capotazo es un paso de danza. Pero una danza macabra.
Tal vez, si se "reinventara" el toreo, si se buscara una forma de llevarlo a la práctica sin el constante sufrimiento del astado, sería un evento de alta importancia. Pero mientras implique el sufrimiento e incluso humillación de un animal, no creo que sea una tradición de las que haya que mantener para las futuras generaciones.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El poder de la diplomacia y la fuerza del pueblo

Una noticia encabeza las ediciones digitales de los periódicos (y seguramente mañana hará lo propio en las impresas). Aminetu Haidar vuelve a El Aaiún tras salir del Hospital Insular de Lanzarote.
El Gobierno daba su brazo a torcer ante Mohammed VI, que se mostraba inflexible ante las peticiones de readmisión de la activista saharaui en el país africano que dirige, y parecía que esta historia acabaría en tragedia por la falta de convicción de nuestros líderes.
Pero el pueblo habló. Numerosas han sido las manifestaciones en defensa de los derechos y la vida de esta mujer (aquí en Sevilla, por ejemplo, una estudiante de periodismo ha estado en huelga de hambre desde el pasado sábado en solidaridad con Haidar) y una gran parte de los habitantes españoles ha clamado al unísono por su causa, una causa que muchos consideran justa, una causa ante todo muy bien ejercida, con la no violencia por bandera.
Ante esta situación, con un nuevo símbolo de los derechos humanos marchitándose hacia la muerte y una gran masa poblacional pendiente de lo que pase con ese símbolo, no ha habido más remedio que sacar la situación adelante. El cuerpo diplomático español parece haber hecho un buen trabajo y esta historia acaba con Aminetu Haidar en un avión hacia su tierra (viva, que es lo importante).
Y es que, como rezaba una canción del reaccionario grupo Ska-P, "el pueblo unido jamás será vencido, el pueblo vencido jamás estuvo unido". Y aunque parezca imposible unir a una sociedad apática, aparentemente hipnotizada y acomodada en sus sillones, nuestros corazones siguen sintiendo que hay causas por las que luchar y por las que alzar la voz.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La causa de Aminetu Haidar

Aminetu Haidar, luchadora por la independencia del pueblo saharaui, sigue en huelga de hambre en un aeropuerto de nuestro país. En Marruecos no la aceptan. A España no puede pasar porque no tiene pasaporte. Y en esta situación estamos.
Todo empezó cuando Marruecos expulsó a la activista. Pero lo hizo a su manera, sin que fuera nada oficial, y por tanto sin entregarle un pasaporte ni nada. Sin papeles y para España.
Y la administración española, tan eficiente en muchos casos, y sobre todo en algunos tan conflictivos como este, dejó que la mujer dejara Marruecos y partiera hacia Canarias sin pasaporte (lo que luego ha provocado su imposibilidad para salir del aeropuerto).
Así que Haidar, lejos de quedarse de brazos cruzados, ha comenzado a presionar a los gobiernos (especialmente al español) con una huelga de hambre. Y ya lleva mucho tiempo (30 días para más señal) en esta situación. Situación con la que busca volver a su tierra, esa por la que lucha, con sus hijos.
Haidar es madre de unos niños que piden en Marruecos su vuelta para acabar con la problemática que esta situación les supone. Pero la monarquía marroquí no es muy amiga de las contemplaciones desgraciadamente, y no suele ser muy clemente en lo referente a jaleos por el Sáhara occidental. Y si para más inri en esta ocasión se ha visto beneficiado por un grave error español y la patata caliente está en territorio europeo, pues más aún.
Así que, tal vez, sería el Gobierno español el que debería forzar el final de esta situación. No dudo que su cuerpo diplomático está trabajando en ello, pero no creo que haya que dejarse amedrentar por un rey de un país cuando de derechos humanos se habla. Porque con ese miedo al más ligero empeoramiento de las relaciones, somos al final los últimos en todo y los que nos tragamos los marrones. Así que creo que hay que alzar la voz con fuerza y decir mirando al sur "Aminetu Haidar debe volver".

Independencia. Bonita palabra (¿o no?)

Tras leer un interesante comentario a una entrada que escribí hace un par de días (Discursos nacionalistas), he llevado a cabo una reflexión que me parece interesante. En el citado comentario, entre los diversos puntos citados, queda una frase que me ha llamado mucho la atención. "Que la palabra INDEPENDENCIA nos suene a GUERRA a todos los VIEJOS". Me parece algo sobre lo que hablar.
Porque a mí, la palabra independencia, la primera idea que me trae a la cabeza es "libertad". Y creo que no tengo menos razón que Rafael, ni más que él. Porque la palabra independencia conlleva muchas cosas. Conlleva la realización de los deseos de gran parte de una comunidad. Pero también una lucha por esos derechos (y los desagradables efectos que esta pueda tener).
Creo que yo relaciono independencia con libertad porque mi relación con este término es a través de la historia, de esa historia que nos cuentan los vencedores de las distintas épocas mientras poco se sabe de los vencidos. Cuando hablamos de independencia, ya sea de las Trece Colonias (actuales Estados Unidos), de España o de África en el siglo XX, hablamos de lo que nos llega de esos movimientos independentistas vencedores que han hecho evolucionar los mapas mundiales hasta lo que son hoy. Nunca hablamos de esos intentos que en nada se quedaron. Además, lo hago desde un punto de vista en el que la independencia es la reafirmación de un sentimiento y la lucha por un derecho, por lo que lo veo como algo encaminado hacia la libertad. Por eso, creo que relaciono, como muchas personas harán.
Pero si lo vemos desde otra perspectiva, puede significar algo muy diferente. En este caso, para alguien con una perspectiva totalmente diferente a la mía significa "guerra". Porque para conseguir la independencia hay que luchar. Rara vez se consigue la independencia de un pueblo sin derramar la sangre de muchos de sus habitantes. Y quien tenga más cercana la batalla que la lucha por los derechos en su mente, pensará "guerra". Porque los conflictos armados en los que cada bando defiende un sentimiento nacionalista diferente llegan hasta nuestros días (sólo hay que remontarse hace unos años a la guerra de la antigua Yugoslavia o fijarnos en la segregación kosovar que tanta polémica ha desatado y a la cual se ha temido tanto). Pero eso no hace más o menos válida una opción u otra. Ambas son lo mismo. Ambas son "independencia", aunque a su manera.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Perdida la ética por el ansia de publicar más y mejor

Es común ya en los medios ver cómo la ética profesional de la que tanto se ha hablado a lo largo de la historia se va al garete con tal de publicar unas líneas más o tener a unos cuantos telespectadores más pegados al televisor. Esos ideales de los que hablaban los teóricos anteriores a la Revolución Francesa han quedado lapidados por las grandes empresas que no buscan más que un mayor beneficio y para las cuales las noticias no son más que amasijos de palabras que valen su peso en oro. Y todo esto resulta en algunos casos muy preocupante.
Y digo todo esto porque hoy, una vez más, hemos podido ver cómo un individuo queda totalmente descubierto ante las personas que consultan los medios: Massimo Tartaglia, agresor del primer ministro italiano Berlusconi. Los medios no han dudado en publicar la identidad del agresor y algunos como El Mundo le han dedicado incluso un pequeño espacio para explicar su historia y mostrar una fotografía del hombre en el momento de su arresto.
Con el caso de Diego Pastrana, acusado de violación y maltrato erróneamente, aún coleando en la memoria de los lectores, los periódicos no dudan en devorar al individuo que ha perpetrado el "delito" (y entrecomillo delito porque por el momento ningún juez ha condenado a Tartaglia). No han tardado en desmenuzar ante la audiencia la vida del agresor, aunque haya procedimientos que exigen que la identidad de un criminal no debe ser revelada hasta que sea efectivamente condenado. Porque con revelaciones como esta, no hace falta que un juez condene al infractor. Ya lo condenan los medios. Ya Massimo Tartaglia difícilmente volverá a ser un hombre normal, aunque con sus problemas, como ese tratamiento psiquiátrico al que por lo visto se somete desde hace diez años. Ahora es el agresor de Berlusconi. Y este tipo de cosas son muy peligrosas, sobre todo si hablamos de un país en el que las mafias están tan presentes como en Italia. Porque, para ser sinceros, cuando leí la noticia, pensé que este hombre puede haber firmado su sentencia de muerte. Pensamiento que se reafirma al toparme con su nombre e incluso con su fotografía.

El puñetazo que a tantos les habría gustado dar

Hace unas horas se publicaba en los medios una noticia que está siendo la portada de todos los periódicos de gran parte del mundo (los únicos en los que no me topo la noticia son los de Estados Unidos, que parecen demasiado ocupados con el escándalo de faldas de Tiger Woods). El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha sido agredido por una de las personas asistentes a uno de sus mítines. Se hablaba en primera instancia de un puñetazo, aunque ahora las informaciones se decantan por un impacto con un objeto metálico lanzado por un hombre de 42 años que llevaba varios años bajo tratamiento psiquiátrico.
Pero lo más sorprendente de la noticia no creo que sea el hecho en sí, sino la reacción que provoca. Porque no resulta del todo sorprendente que un personaje como Berlusconi, con altas dosis de prepotencia y una gran desfachatez a la hora de dirigir el país del cual se le ha puesto al mando, sea agredido. Al fin y al cabo, ¿a cuántas personas puede haber perjudicado con sus políticas?
Y si no se cree que este señor sea un personaje un tanto detestable, de esos a los que efectivamente dan ganas de agredir, fíjense en su reacción. Sus escoltas le han metido en un primer momento en el vehículo oficial en el que se disponía a irse en el momento del impacto, pero él al momento se ha salido y ha buscado con la mirada al agresor. ¿Es esa una actitud digna de un dirigente político con peso internacional? ¿Es normal que un hombre que negocia el destino de su país, e incluso del mundo en la parte que le toca, se revuelva como un niño al que ha pegado un compañero de clase?



PD: Aclarar que no apruebo los métodos utilizados por el señor que arrojó el objeto en cuestión. Por muy deplorable que sea una persona, no creo que este tipo de medidas sean las adecuadas. La palabra es nuestro bien más preciado, y es mejor blandir una lengua afilada que diez contundentes objetos para golpear la cara de la oposición.

Papá, ¿por qué somos del atleti?

Me imagino que les sonará la pregunta que da nombre a esta entrada. Sí, la famosa frase del anuncio publicitario en que un hijo le preguntaba a su padre y este no sabía responderle. Pues les puedo asegurar que no sólo sale en el conocido spot de la entidad colchonera, también sale de los labios de muchos graciosos que desde la euforia victoriosa nos miran por encima del hombro. Y la verdad es que yo mismo me he hecho la pregunta alguna vez en una de esas tardes aciagas en las que vemos romperse ilusiones frente a un televisor que muestra la catástrofe del equipo de mis amores. Y aunque la respuesta es efectivamente compleja, existe.
Porque ser del atleti, efectivamente, es algo difícil de explicar, y aún más de entender. Ser del atleti no es como ser del madrid o del barça. Del atleti "se es", del madrid o del barça "se hace". Uno ve los éxitos del madrid o del barça y decide seguir su senda triunfal. En cambio, del atleti se aprende a ser durante la infancia, aprendiendo a apreciar cada momento, cada partido, como un instante único. Cuando un aficionado ve al atleti no mira la clasificación de la liga para saber cuántos puestos subirá o bajará si gana o si pierde. Mira a los once jugadores que representan a ese equipo al que rinde pleitesía cada domingo. Disfruta con cada chispazo de genialidad de sus delanteros. Sufre con cada error de la defensa. Vive el fútbol en su esencia.
Porque el atleti es algo más que un equipo (y no quiero con esto equipararlo al barça, que es "más que un club"). El atleti es el equipo más realista del mundo, al menos bajo mi perspectiva. Es un equipo con rachas buenas y malas. En el que cada instante es incierto. Puede encadenar la mejor racha nunca vista y romperla con el equipo menos esperado para ello, encadenando los peores registros de su historia (o viceversa). Puede perder con el colista y al día siguiente ganarle al líder (como en esa temporada en que fue el único equipo que ganó el goal-average al intratable barça de Ronaldinho, a pesar de que quedara fuera de puestos europeos). ¿No es así la vida misma? ¿No tenemos todos rachas buenas y rachas malas? ¿No vivimos todos cada momento con una intensidad diferente al resto?
Porque muy mal que le vaya, aunque baje a Segunda, sus hinchas siguen ahí. Algunos se irán, pero la mayoría de los que le han acompañado en sus días de gloria lo hacen también en los de penurias. Porque la hinchada colchonera no es una masa abonada a la victoria, sino una afición amiga, que se siente partícipe del destino del conjunto y le sigue hasta la tumba, hasta cuando un pésimo gestor desbarata un gran equipo y lo sume en la miseria, siguen ahí. Porque la hinchada del atleti no son seguidores de un equipo, son verdaderos amigos que comparten un sentimiento.
Porque veo que ser del atleti es algo que se puede decir con orgullo. Es un signo de identidad. Nos llueven las críticas de aquellos que se esconden tras los títulos (de hecho, es muy común entre los aficionados del madrid, o al menos a mí me lo parece, responder a las críticas con el palmarés de su equipo, aunque nada tenga que ver con la conversación) y las recibimos con la cabeza más alta o más baja, pero aguantamos el aluvión. Y que digan lo que quieran. Yo soy del atleti y lo seguiré siendo.
Porque nos pueden intentar convencer de que nos pasemos a uno de esos equipos que no exigen el sufrimiento del atleti (como anécdota diré que a mí me llamaban Solari en el bar "Los Hermanos" de Conil porque tenían la esperanza de que algún día hiciera como el jugador y pasara del atleti al madrid) pero nosotros seguimos repitiendo que somos del atleti. Y dirán las estadísticas lo que quieran y los expertos rezarán misa, pero nosotros seguiremos diciendo que el atleti es el mejor equipo del mundo.
Porque su rumbo es igual de incierto como el de nuestra vida. Porque su hinchada es como los amigos que a todos nos rodean en malos momentos. Porque apreciamos cada partido y cada momento de la vida. Porque somos del atleti.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Discursos nacionalistas

Ayer terminaba la campaña a favor de las consultas de autodeterminación convocadas en Cataluña. Y cerraba con un discurso del presidente de uno de los equipos de fútbol más fuertes de la liga española y del panorama mundial en general: el F.C. Barcelona. El señor Joan Laporta dio un discurso con gran ardor reivindicando, como ya le hemos visto hacer más de una vez, la independencia de Cataluña y su identidad como nación. Y me parece mal.
No me parece mal que pida la independencia de Cataluña. Está en su derecho. Lo que me parece incorrecto es que lo haga como presidente de una entidad tan grande como es el F.C. Barcelona.
El equipo de fútbol es una organización que se supone apartada del mundo de la política, con la función de dar espectáculo a los aficionados y beneficios a los inversores. Y el conglomerado social que compone la hinchada del Barça es tan grande que seguro que hay miles de independentistas catalanes entre sus filas, pero también podemos encontrar miles de aficionados que se consideran españoles y no están de acuerdo con la causa (más si tenemos en cuenta el gran seguimiento que tiene este club fuera de Cataluña). Por ello, considero una total desfachatez que el más alto directivo de la entidad de discursos en pro de una opción política que seguro no comparten muchos de los que le han votado para que esté a la cabeza del proyecto culé.
Si el señor Laporta quiere pedir la independencia de Cataluña, que lo haga, pero como individuo catalán que se siente catalán y no español, no como presidente de un club catalán.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Kubrick's Full metal jacket

Acabo de ver la famosa película de Stanley Kubrick La chaqueta metálica, uno de los tantos filmes sobre la guerra de Vietnam. Y la verdad es que no esperaba gran cosa (a pesar de que Kubrick sea todo un maestro, como demuestra en La naranja mecánica y, sobre todo, en El resplandor) pero me ha sorprendido bastante.
Durante la trama seguimos la carrera militar de un personaje, apodado al empezar su instrucción Joker (Bufón según la traducción española). Y vemos la dureza del servicio y como algunos de sus amigos mueren. Y con esas muertes, y esa crueldad que vemos en la guerra, Kubrick nos hace sentir asco por la guerra. Porque esta película no es un canto de alabanza a la gloriosa causa norteamericana en Vietnam. Es una dura crítica que busca salir de las mismas entrañas del conflicto. Y lo vemos en la crueldad bélica, pero también cuando Animal Mother (Pedazo en la traducción española) le rebate al "nuevo" que un militar alcanzado por el fuego vietnamita no ha muerto por "la libertad", que no ha muerto por una palabra, que luchan por sobrevivir a la matanza.
Pero lo que me parece más curioso es que siempre que escucho hablar sobre esta película se nombra el periodo de instrucción, con el personaje Private Pyle (Recluta patoso según el doblaje) como protagonista. Pero yo me quedo con otro momento. En el minuto 67 de película, cuando uno de los soldados habla con un cadáver vietnamita sentado a su lado y dice que está contento porque son unos enemigos dignos, y que cuando acaben con ellos no tendrán nadie digno a quien disparar. Creo que dice mucho.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Derechos de autor: reivindicaciones

Seguimos con el constante baile de información apoyando o criticando el intercambio de productos culturales sujetos a derechos de autor. Los jueces no consideran delictivas las webs de enlaces que la 'Comisión de Propiedad Intelectual' perseguirá. Catedráticos de derecho elevan su voz para exponer que esta práctica vulnera los citados derechos. Y muchas más. Pero, resumiendo, todo sigue en el aire. Y con muy pocas reflexiones claras realizadas.
Y es que yo creo que, más allá de la abstracción sobre los derechos y lo que son o dejan de ser, debemos mirar al colectivo que pide este cambio y analizar su petición en su contexto social.
El reparto de las ganancias de discos está muy seccionado, y tras el gran porcentaje que se queda entre distribuidoras, la parte dejada a la discográfica y al artista es bastante pequeña, y por supuesto la mayoría se la lleva la gran empresa, con lo que se necesitaría de una venta masiva de discos para ganar las sumas de dinero que tienen la mayoría de cantantes. Así, la gran fuente de ingresos del cantante está, claramente, en los eventos que ofrezca con el aliciente de su presencia. Los conciertos son su mayor negocio, ya que ahí se elimina el porcentaje de las distribuidoras (tan sólo hay un cierto gasto en publicidad) y queda la mayor parte para el artista y la discográfica que le represente. Por tanto, si a los interesados les resulta igual vender más o menos discos, ¿por qué tiene tanta relevancia este movimiento?
Nos encontramos con que una gran parte de aquellos que levantan la voz en nombre de los autores, son artistas prácticamente retirados, con la vida hecha dentro de lo que cabe, que ya no ofrecen conciertos aunque siguen sacando algún que otro disco. Vimos en la manifestación de hace poco a Loquillo, Txus di Fellatio, Ana Torroja... Pero no estaba, o al menos no sale en los periódicos, ningún joven cantante emergente. Y es algo lógico ya que los nuevos tienen que hacerse un hueco en el mercado, aún tienen que ganarse a sus oyentes poniéndose ante ellos. Sin embargo, un "viejo roquero" como Loquillo o un músico tan emblemático como lo ha sido Txus di Fellatio en su grupo Mägo de Oz (con el que, por cierto, ya se mostró reacio a tocar en un concierto en Chiclana al que yo asistí y tuvo que ser reemplazado por otro batería) ya no dan conciertos apenas porque no necesitan de esos ingresos y les vale con sus contratos con las grandes discográficas (o con las discográficas que ellos mismos montan, promocionando a nuevos talentos).
Por tanto, aunque es cierto ante todo que los derechos de autoría son algo muy serio y que debe respetarse ya que son el reconocimiento ante el ingenio y trabajo de una persona, comparable en su medida con una patente científica, tampoco creo que haya ahora que divinizar a los autores. Su trabajo es digno de alabanza y debe estar socialmente reconocido y bien remunerado, pero tampoco creo que por una canción haya que mantener de por vida a un artista y a todo su séquito. El artista no es más que cualquier otro ciudadano, y como el resto debe trabajar para ganar un sueldo. Ganará más o menos y en función de ello deberá actuar un mayor número de veces o no, pero resulta bastante absurdo que haya que perseguir a aquellos que burlan un sistema que de por si contiene la injusticia de una exageración de los méritos y un pago reiterado y abusivo de los mismos (como son la mayoría de los cánones digitales que la SGAE impone).

Contra el racismo, cuentos

Hace una semana, el canal del portal Youtube "Aniboom", de la cadena Fox, sacó el vídeo que se puede ver sobre estas líneas. Recomiendo verlo antes de leer esto, aunque como está en inglés explicaré de qué va por aquellos que naturalmente no lo entiendan.
En un planeta verde, donde las personas, los animales, las plantas y las cosas son verdes, vive una pequeña niña (del mismo color, por supuesto). Un día, pasa algo extraordinario. Una nave roja aterriza en el planeta, y de ella baja una pareja y su hija, todos de color rojo. La familia se queda a vivir en el mundo verde y Zoé (la niña verde) se hace amiga de Mao (la chica roja). Zoe le enseña a Mao su mundo. Y un día, Mao tiene que volver a su mundo y le deja a Zoe su osito de peluche rojo, con el que duerme a partir de entonces la niña y sueña con recorrer el colorido universo.
Un vídeo breve pero intenso. Con un mensaje cargado de significado. Con una niña verde que convive con otra roja. ¿Y qué tal si cambiamos los colores? Porque en nuestro mundo, multicolor, también nos vemos muchas veces ante la convivencia con seres de otros colores, que no son exactamente el mismo. Y aunque haya personas que les ignoren, también hay gente que, como Zoe, los acoge con cariño y disfruta al máximo de su aportación nuestra cultura monocromática. Así que, ¿por qué no somos un poco más verdes y admitimos a los rojos que vemos en nuestras vidas?

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Artistas

A veces nos encontramos con gente que hace cosas espectaculares. Increíbles obras de arte que ni siquiera imaginábamos como posibles. Porque existe mundo más allá de la pintura, escultura, etc. Porque, como reza la canción "All star" de Smash Mouth, "las grandes estrellas rompen los moldes". Y desde luego, Kseniya Simonova, una joven ucraniana, es una de estas innovadoras con mucha genialidad que mostrar al mundo.

Anuncio de The Poliesters para Puntomatic

Hoy me han puesto en clase un anuncio de hace un par de años que me ha parecido bastante gracioso (además de innovador por la forma de sus reivindicaciones de tipo social), y creo que no estaría mal compartirlo con aquellos que leéis mi blog (aunque estéis aquí de pasada). ¡Qué no todo va a ser seriedad, hombre!

martes, 8 de diciembre de 2009

El público también influye en la obra

Hace un par de días estuve viendo una obra de teatro. "El milagro de Ana Sullivan", de Artue Penn, fue interpretado magistralmente por el grupo de teatro de la localidad gaditana de Conil de la Frontera. Cada línea del guión fue trasladada al escenario con singular maestría por el reparto de la obra, compuesto por ocho actores, más si tenemos en cuenta las constantes zancadillas que suponía un público al que le faltó un toque de educación y pudor.
Porque en el teatro es vital la cooperación del público para con los actores. Un móvil que suena descentra al intérprete, que puede ver cortado su diálogo y liarse con su texto, además de que dificulta la llegada del sonido a los espectadores y les saca de la trama, que podían estar siguiendo con avidez. Los flashes de las cámaras, aunque este tipo de distracción suele provenir de los familiares mismos de los actores, que orgullosos quieren inmortalizar a sus seres queridos, pueden cegarlos mientras actúan y provocar una interrupción que parta el hilo de la historia, además de que también sufren ese destello y despistan al auditorio.
Y es que, la actitud de algo tan aparentemente poco influyente como los miembros del público, puede influir ampliamente en la marcha del teatro.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Compatibilidad de ideologías

Escuchamos hablar casi a diario de ideologías políticas contrapuestas. Derecha e izquierda. Fascismo y comunismo. Democracia y autocracia. Y llega a parecer que uno o es lo uno o es lo otro, y que será incompatible con los que no sean "de su lado".
Pero hoy he recordado un episodio de hace un par de años. Al asistir a una misa de difuntos (ya que no comparto las creencias cristianas, pero las muertes de seres queridos duelen igual independientemente de la religión) recordaba a esa mujer por la que yo estaba allí. Anciana familiar mía, siempre ha sido y será para mí un ejemplo a seguir. Con una edad muy avanzada, a la que muchas de sus congéneres ya estaban encerradas en casa lamentando su decadencia física, ella daba paseos por la playa, e incluso se atrevía a bañarse en las frías aguas del Atlántico. Y siempre tenía una sonrisa y una anécdota para cualquiera. Era en si esa filosofía de vida que tanto admiro, según la cual la edad no es más que una construcción mental que no sirve para nada.
Y ante un trabajo en el que tenía que hacer la historia de vida de alguna persona mayor, me decidí por ella. Una persona con una vida agitada y muy interesante.
Llevé a cabo las entrevistas con ella y con su hija también delante, que ayudó a recordar cada detalle de su vida. Y se veía perfectamente que ambas tenían un corte bastante conservador, eso que llamamos "derecha política". Y como en este mismo blog se puede ver, yo soy de eso que llamamos "izquierda política". Pero en ningún momento me sentí incómodo, por mucho que hablaran de política y que según parece creerse muchas veces no se pueda concebir que una persona conservadora y otra progresista puedan coincidir.
Pero en ese salón en el que se realizaron las entrevistas, todos teníamos una cosa en común: el aprecio por la vida humana y por toda esa gente con la que vivíamos. Porque ella lloró cuando murió Franco. Pero lo hizo porque para ella pensó en la muerte de un hombre, no un dictador. Miraba antes a las personas como seres humanos. Ayudó siempre que pudo a los pobres a través de las instituciones eclesiásticas habilitadas para ello. Y conoció perfectamente el hambre que en nuestra tierra, Conil de la Frontera, se vivía a principios del siglo pasado. Y en todo eso, por muy "azul" que fuera ella y muy "rojo" que fuera yo, coincidíamos.
Y es que, muchas veces, tenemos que hacer esas diferencias dicotómicas entre bueno y malo, blanco y negro, y se nos olvida que todos tenemos cosas en común, como un cuerpo, un cerebro y, sobre todo, un corazón.

A pesar de todo, el botellón es necesario

En los días de descanso de este puente me he vuelto a mi pueblo natal, Conil de la Frontera. Y una vez de nuevo con mis viejos amigos, me dispongo a salir una noche en busca de caras conocidas por esta tierra que ha quedado atrás para algunas cosas pero con la que me une mi pasado. Y al quedar para salir me recuerdan una cosa que había caído en el olvido: el botellón está prohibido en todo el pueblo.
Hasta final de este verano, este evento estaba permitido en una parte cercana a la playa, junto al río que baña su costa. Pero el ayuntamiento, ante el acoso de las asociaciones de vecinos que se quejaban con razón del tremendo jaleo y la suciedad que dejaba como rastro esta práctica, decidió prohibir la realización de esta macroreunión periódica de jóvenes.
Pero la cuestión es que ahora se plantea un problema. ¿Qué se hace con esos cientos de jóvenes que quieren pasar un buen rato con sus amigos y que huyen del precio abusivo de los pubs?
Porque prohibir una práctica es muy fácil, pero no tanto es habilitar una forma de que ese sector de la población disfrute de la noche en comunidad y con jolgorio. Buscar una zona donde llevar a cabo esta actividad resulta pesado, además de la inversión que supondría el comprar el terreno del que se dispusiera (y que si no puede estar rodeado de viviendas será porque está en una zona dejada de la mano de dios, a la que se negarán a ir, haciendo botellón donde siempre). Y buscar alguna manera de regular los precios de los locales de copas nocturnos, de forma que la juventud pueda buscar en estos negocios la solución ante la prohibición del botellón exigiría una inversión dura o un control de los locales demasiado duro para una democracia con cierto corte liberal.
Así que al final se tira por lo fácil. Se prohibe esta práctica, necesaria para que los jóvenes tengan un lugar y tiempo de esparcimiento con sus iguales, y a quienes se atrevan a violar esta prohibición (que son la mayoría), pues se les multa, aumentando así ya de paso la recaudación de la jornada.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Iron man

Anoche, cansado y aburrido, buscaba alguna película para ver, que no pidiera demasiado rendimiento cerebral. Y la encontré. Iron man. Una película de acción con superhéroes y efectos especiales que no prometía ir más allá del simple frenesí que tanto nos vende el Hollywood actual.
La película en si no es nada del otro mundo. Argumento decente, tergiversación del personaje cuando les conviene (el final de la película es algo que nunca pasó en los cómics, ni pasará) y unos efectos especiales omnipresentes (aunque para mi gusto mejorables). Pero lo llamativo del filme no es ninguna de estas cosas, sino la propaganda política que conlleva. Porque el protagonista es secuestrado al principio de la película. ¿Y quién lo secuestra? Pues según vemos, un grupo talibán.
A lo largo del filme nos encontramos varias referencias a la milicia talibán, en la que se reflejan casi todos los tópicos de los malos de película de este tipo. Pero es que, ante este hecho, me he metido a buscar en Internet para averiguar si era así en los cómics de Iron Man. Y sí. La historia del cómic de Iron Man nace al ser secuestrado en la selva de Vietnam en plena guerra, aunque por lo visto también hay referencias a que fue en la Guerra del Golfo o en Afganistán (casualmente, todas guerras de Estados Unidos, aunque en diferentes momentos).
Y es que, que mejor que un individuo forrado de hierro para combatir a los malvados talibanes (que hay que ver qué malos son).

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Una clasificación con la mano y una condena por tramposo

En las últimas semanas no paran de asediarnos con discusiones sobre aquel balón que el jugador francés del Barcelona Thierry Henry controló con la mano y significó un gol que daba la clasificación para el mundial de Sudáfrica a su selección en lugar de la irlandesa.
Y es cierto que la hizo, y que el árbitro debió pitar. Pero no fue así. El colegiado vio válida la jugada y dio el gol.
Y una vez que el árbitro ha dado ese gol por válido ya no hay remedio. Podrán quejarse todo lo que quieran los medios irlandeses, llamar tramposo a Henry y llevar a cabo la mayor campaña de desprestigio hacia Francia del mundo. En el acta del partido pone "gol de Francia". Y así ha pasado ya muchas veces.
No se si se recordará esa famosa jugada apodada "la mano de Dios". O ese gol de Agüero en su primera temporada en el Atlético al Recre con la mano, que tanto odio entre la afición del equipo onubense le ha valido.
Siempre el rival ha salido muy enfadado, como cualquiera cuando le vencen en un partido por una acción ilegal, pero no tiene sentido acosar al jugador y a la FIFA (que de hecho se ha visto obligada a abrirle expediente al jugador). Si ahora cambiaran de idea y se repitiera ese partido, o entrara Irlanda en el Mundial como trigésimo tercera selección, sería un feo gesto hacia esos equipos que ya antes han perdido en similares condiciones y han tenido que acabar aceptando la injusta derrota.

Sobre el acceso a Internet y las manifestaciones "en pro de la música"

Seguimos con el tema de la piratería. Porque hace poco que en el Parlamento Europeo se discutía (y aprobaba si no me equivoco) una ley que permitiría a las compañías telefónicas cortar el acceso a Internet de aquellos usuarios que descargaran archivos sujetos a derechos de autor sin necesidad de autorización judicial. Esto significaría que las empresas a las que pagamos una suma de dinero estratosférica en comparación con el acceso a la Red que nos permiten (y este hecho lo corroboran diferentes estudios a nivel europeo) pueden acabar con nuestra conexión porque nos descarguemos cualquier tipo de documento bajo este tipo de protección (aunque nosotros desconozcamos que el artículo en cuestión está sujeto a este tipo de derecho).
Pero nuestro querido gobierno nos transmitió rápidamente mensajes de tranquilidad, puesto que en nuestra nación se regularía de diferente manera, dando mayor libertad al usuario... o eso decían. Pero resulta que ahora, si buceamos en los medios en busca de información (he tenido que hacer una búsqueda en elpais.com ya que en la portada no constaba y en elmundo.com ni siquiera se encuentran buscando) nos daremos de bruces con que nuestros dirigentes han dado luz verde a la Ley de Economía Sostenible, que introduce entre otras cosas la "salvaguarda de los derechos de la propiedad intelectual" como motivo para la restricción por orden judicial del acceso a Internet (nota: este dato tal vez le pueda venir bien al señor Rajoy para llamarle mentiroso a Zapatero en su próximo debate).
Y se está favoreciendo a la industria por encima del ciudadano (como ya se ha hecho tanto en la actual crisis con esas ayudas a los bancos), porque lejos de llevar el debate a las altas esferas y buscar una solución que intente contentar a la mayor parte posible, se aprueba una ley que perjudica a un sector de la población (esos "piratas" que demoniza la SGAE).
También vemos entre estas noticias que se ha creado una "policía" cultural de Internet, para husmear la Red en busca de páginas que faciliten las descargas de material sujeto a derechos de autor. A priori resulta impactante el control al que parece estar dispuesto a someternos el Gobierno en relación a este tema, pero no desestimemos las posibilidades de esta medida. Al menos, si se ciñen a su nombre, creo que cerrarán los sitios web de la mayoría de los asistentes a la manifestación frente al ministerio de industria, turismo y comercio (porque si a lo de Bisbal, Chenoa y compañía se lo considera cultura... apaga y vámonos).
Y por si no fuera suficiente con los abusivos cánones que pagamos con todo producto remotamente informático y estas últimas restricciones, las "altas esferas" de la música ( por llamar de alguna manera a un conglomerado de gente seriamente encabezado por Loquillo y con insignes personajes como Txus di Fellatio entre los asistentes) se manifiestan en frente del ministerio de industria, turismo y comercio mientras sus representantes se reúnen con el respectivo ministro para pedir mejoras de su situación, diciendo que "si esto sigue así, la música desaparecerá en cinco años".
No creo que la música vaya a desaparecer. Ya existía antes de la industria discográfica. Y en mi opinión la sobrevivirá. Cambiarán los formatos y los soportes, y sobre todo las estructuras productivas, pero la música seguirá viva. Y tal vez más viva que nunca, ya que puede que se aleje de esa producción industrial en la que se decide en un despacho qué vamos a escuchar. Tal vez la organización musical sea más individual y quede más en los propios grupos musicales y sus representantes la supervivencia de estos.

PD: Dejo un vídeo del semanario "El Jueves", al que estoy siguiendo a través de Youtube desde su rifi-rafe con Ramoncín, que tiene algo que ver con el tema:

PD2: Añado el enlace a un manifiesto en contra de la Ley Sostenible del Gobierno en relación a este tema. Lo acabo de encontrar y, aunque no coincido en todo, me parece interesante y razonable en gran parte de sus puntos.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Minutos bien aprovechados

Esta noche los Sacramento Kings de la NBA ganaban por 112 a 96 a los Hornets de Nueva Orleans con una gran actuación de uno de los cinco jugadores españoles que están actualmente en la competición norteamericana: el canario Sergio Rodríguez.
El base español jugó dos cuartos completos y no decepcionó a su entrenador, consiguiendo 24 puntos, una marca que supone una anotación considerable incluso para un líder de equipo (más aún para un reserva, rol con el cual convive el tinerfeño).
Y llama la atención como un jugador puede dar tan buen rendimiento cuando se le da confianza y mimos. No podemos ver estos números en ninguna de las tres temporadas que estuvo en Portland. Pero en pocos partidos se acercaba su participación a los 24 minutos que le dieron ayer (y siempre era por lesión de algún titular). Todos los aficionados al baloncesto hemos podido ver la genialidad de este jugador en sus años en la ACB con el Estudiantes, además de en el Mundial que ganó con España. Pero si se le dan minutos a cuentagotas, hasta a los magos del balón se les apagan las ideas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Tostón de culto

Hablaré de una película: Apocalypse Now Redux. Una película de culto del director Francis Ford Coppola que en su día no tuvo unos ingresos por taquilla que amortizaran la gran inversión que supuso... y ahora entiendo por qué.
Ante todo hay que decir que el mensaje antibelicista de la película es sublime. La barbarie de la guerra nos lleva a través de esos militares que desprecian la muerte, y más aún la vida de los vietnamitas. Como ese oficial que no ve mejor momento para hacer surf que entre la caída de proyectiles enemigos.
Pero para que un mensaje llegue al espectador, este debe prestar atención a la película. Y eso es casi imposible en un filme de 202 minutos, créditos incluidos. Asistimos a la película con intriga y curiosidad por ver qué hará el protagonista, pero cuando vence la segunda hora ya nos vamos preguntando si no sería posible dar ese mensaje en algo menos de tiempo.
Y es que un buen director tiene que saber medir muchas cosas. Los diálogos precisos y las escenas adecuadas son esenciales, pero también hay que recordar mantener una duración que permita al espectador una visualización adecuada, que no se vea agobiado esperando al final de la obra para poder estirar las piernas.

Suiza vota para prohibir los minaretes en las mezquitas... ¿en serio?

Hoy nos hemos podido encontrar en Internet esta noticia, que al menos a mí me ha dejado atónito. En Suiza se ha llevado a cabo una votación federal (procedimiento que puede solicitar cualquier ciudadano suizo si consigue el apoyo de 100.000 personas) para determinar si deben prohibirse los minaretes.
Los impulsores de esta votación argumentan que estas construcciones "son más un signo de dominación política y de voluntad de poder". Gran parte de aquellos que en los sondeos responden que votarán que sí dicen que es para avisar a los musulmanes de que no les permitirán implantar la sharia (la ley islámica). Pero por contrapartida encontramos que la información puede ser algo contradictoria.
Estos señores se olvidan de otros "signos de dominación política y de voluntad de poder" que deben tener una fuerza similar a las mezquitas: las iglesias y catedrales. Y además en este caso es más preocupante, ya que en Suiza hay sólo cuatro mezquitas, lo cual no es demasiado, pero ¿cuántas iglesias puede haber? Y además de mucha mayor importancia. Y para comprobarlo sólo hay que ir a un portal tan popular como Wikipedia y buscar información sobre la ciudad de Ginebra. Encontrarán referencias a la Catedral de San Pedro y al Monumento de los Reformadores, también de alto contenido "dominador". Así que tal vez sea mejor por empezar votando la prohibición de campanarios cristianos y cuando el número de mezquitas vaya creciendo ya votamos la prohibición de los minaretes.
Pero dejando a un lado la ironía comparativa de lo que para unos es una invasión cultural y para otros un simple inicio de mestizaje, veamos por qué estas palabras tan duras tienen tan poco fundamento.
En primer lugar, los minaretes son un lugar alto, desde el que se llama a la oración, y representativo para la cultura y religión islámica. Pero eso no los hace más representativos que un campanario de una iglesia de la religión cristiana o un rascacielos de la cultura de economía globalizada.
En segundo lugar, no creo que desde los minaretes se imponga la religión islámica. No creo que se lave el cerebro a todos los transeúntes, obligándoseles a convertirse. Ni tampoco que se haga una inmensa propaganda desde ellos. Simplemente se llama a la oración, y así quien siga ese tipo de oraciones podrá seguirlas. Pero no se obliga al católico, al protestante ni al ateo a rezar. Y menos aún creo que la población musulmana, muy menor en porcentaje que la cristiana, agnóstica o atea, vaya a intentar imponer su ley. De hecho probablemente muchos se sientan bastante a gusto con nuestras propias leyes (digo yo que a más de uno le habrá gustado nuestra perspectiva del mundo más que la de su tierra natal).
Así que, ¿qué buenas razones nos empujan a prohibir estos edificios?

jueves, 26 de noviembre de 2009

Ser cliente puede salir caro a veces

El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado una serie de medidas por las que un importante número de consumidores serán gravemente sancionados si son vistos al contratar los servicios en cuestión: la compañía de alguna prostituta cuya situación laboral no esté regulada.
Y es que es un problema palpable, no tanto porque sea antiestético unas señoritas en la calle ofreciendo sus servicios, sino por todo lo que esta práctica entraña. Estas mujeres suelen llevar a su espalda toda una red mafiosa que se ocupa de quedarse con la mayor parte del beneficio de su actividad, además de obligarla a rendir en muchos casos más allá de sus límites físicos.
Por mucho que nos cueste admitirlo en nuestra hipocresía social, la prostitución es una necesidad, es un trabajo que cubre las carencias emocionales de muchos individuos (y sosiega la lujuria de otros tantos). Por tanto hay que proteger a las trabajadoras de este sector. Trabajando en un tema tan delicado como es el de la explotación sexual, toda regulación de su situación laboral es poca, y todo cuidado hacia su integridad laboral es necesaria.
Por ello, los intentos del Ayuntamiento de Sevilla, como los de otras instituciones, por erradicar la prostitución ilegal, son positivos y deben ser apoyados. Para que estas profesionales, como cualquier otro tipo de trabajador, puedan desempeñar su labor, que ya en muchos casos es desagradable, con la mayor profesionalidad posible y sin extorsiones.

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Por qué se discute el rescate del Alakrana?

Llevamos ya varios días escuchando como se utiliza la cantidad excesiva que el Gobierno pagó para rescatar a los marineros del pesquero español secuestrado como un arma arrojadiza contra este. Se critica la negociación y se tilda al señor Zapatero de ser un inepto que ha regalado más de dos millones de euros a unos piratas.
Es cierto que probablemente la cantidad es exagerada (no puedo hablar con seguridad ya que mi economía es la de un estudiante y cien euros me parece ya bastante) y que se debería haber negociado mejor en busca de un pago dentro de lo que la razón dicte como apropiada. Pero hay algo que la oposición al Gobierno está olvidando en su crítica destructiva hacia el ejecutivo de nuestro país: el valor de la vida.
Hoy he asistido a una conferencia sobre el periodismo ruso del siglo XIX, impartida por una profesora de periodismo de la Universidad de Moscú, y entre las tantas cosas que ha dicho es que en Rusia les parece fascinante el que un gobierno pueda pagar semejante cantidad de dinero por unos marineros que han sido secuestrados. En muchos países, sobre todo en aquellos con un altísimo número de habitantes y recién salidos de un régimen con trazas dictatoriales como es el caso de Rusia, la vida no tiene apenas valor, no se aprecia el derecho que en los países occidentales y democratizados reconocemos como principal. Nadie pagaría, ya no dos millones, sino veinte mil euros por salvar a cuarenta marineros. "Total, tenemos más" sería tal vez la respuesta del presidente de ese gobierno. Pero en España no. Nuestro gobierno ha defendido en nombre de nuestra sociedad la vida y ha hecho todo lo necesario porque esos compatriotas vuelvan a sus hogares. Así que considero que entre tanta crítica (no sin razón en muchos casos) debería haber lugar a una pequeña alabanza por la humanidad de nuestro país.

Aún queda profesionalismo en el mundo del fútbol

Hace un momento me he metido en las ediciones digitales de los periódicos deportivos para ver qué se cocía y me he encontrado con un hecho muy curioso: los futbolistas del Wigan inglés devolverán el dinero a los aficionados que asistieron a ver el partido contra el Tottenham. La razón de ello es que sufrieron una bochornosa derrota por 9-1, algo que consideran que la afición no merece, así que han aceptado su culpabilidad y van a reembolsar ese dinero a sus hinchas.
Da gusto ver que aún hay equipos que tienen ese orgullo y que se sienten realmente en deuda con sus aficionados (cosa cierta ya que dependen económicamente de ellos). Una actitud como esta es cada vez más rara, y se hace frecuente el ver a equipos que como el Real Madrid, el Inter o el Chelsea hacen partidos penosos en los que sus aficionados salen del campo rabiosos sin que les sea devuelto nada. Nos quejamos de los funcionarios con ese tópico tan extendido, pero estos deportistas cada vez se ajustan más a ese tópico. Muchos no ponen ningún empeño, y si hacen un mal partido piden perdón en los medios y todo solucionado (a veces ni eso).
En definitiva, aún queda algún que otro equipo con grandes dosis de honestidad, y el resto que tomen nota (espero que algún día el Atleti de mis amores lo haga).

domingo, 22 de noviembre de 2009

Otra forma de ascender

Hoy nos encontramos con una interesante noticia: Catherine Ashton, que ostenta el título de 'lady' inglesa (baronesa), ha sido nombrada Alta Representante de la Política Exterior de la Unión Europea. Un puesto de peso para alguien que a casi todos los lectores nos resulta desconocida. Y es que esta señora, aunque activa dentro de sus círculos correspondientes, siempre ha sido muy discreta y en lugar de buscar notoriedad ha sabido estar en el lugar adecuado en el momento preciso.
Nos llama la atención este hecho. Hoy en día parece que todos aquellos que quieran ocupar un cargo político de cierta importancia tienen que llegar armando ruido y con un bombardeo de su imagen en los medios. La polémica es parte de nuestro día a día y ya no sabemos lo que es que una persona llegue a un puesto sin armar un gran revuelo.
Pero sí, aún hay quienes saben moverse con astucia y sin necesidad de publicitarse a través de los medios. Aún está vigente ese viejo método de ascenso en el anonimato.

Grandes figuras y figurines


Anoche los Memphis Grizzlies de la NBA perdieron su partido contra los Bucks. Sí, ese equipo en el que juega Marc Gasol y en el que antes jugó su hermano Pau. Pues perdió por 5 puntos, a pesar de que el "chico" de los Gasol cuajó un buen partido. Aunque rara vez le señalan como la estrella del partido, el "pequeño" hace grandes actuaciones en cada encuentro, siendo raro ya aquel en el que marque menos de diez puntos y no se acerque al mismo número de rebotes. En estos momentos no hay ningún jugador en los Grizzlies que parezca levantar la voz por encima del resto (aunque por supuesto, como siempre, hay jugadores con mayor y menor peso dentro del vestuario). Y parece ser que desde que es así, el equipo ha encontrado un rumbo decente al menos como equipo medio de la liga.
Y es que los Grizzlies hicieron un estrepitoso comienzo de liga, en el que perdieron muchos partidos. Durante ese tiempo, se estaba más pendiente de un hombre que estaba lesionado y que se enfadó por ser suplente al recuperarse de su lesión: Allen Iverson. La veterana estrella de la NBA, que sorprendentemente fichó este verano por este equipo, sigue queriendo el mismo rol en cualquier equipo que el que tenía de niño mimado en Philadelphia en sus años más dulces. Salió del equipo de su carrera y no ha hecho más que dar tumbos: no llegaba a brillar en los Nuggets junto a Carmelo Anthony, pareja que estaba llamada a ser una de las mejores de la NBA, en los Pistons estuvo con más pena que gloria, y ahora ha rescindido su contrato con los Grizzlies porque se ve suplente en un equipo donde no puede comprender esa situación.
Pero lo curioso es que el equipo de Marc y compañía parece salir adelante tras el portazo de su estrella. Ahora nadie busca a un tal Iverson en el campo, se busca la mejor jugada posible. Ahora nadie hace caso a Allen en el vestuario, manda el entrenador. Ahora no hay una individualidad suprema (aunque las siga habiendo, pero no tan grandes), hay un equipo. Porque a veces las estrellas no son buenas.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El coste de la libertad de expresión

Estas última semanas están siendo moviditas para la bloguera cubana Yoani Sánchez, galardonada con varios premios por su labor crítica con el régimen de su país. Si el pasado 6 de noviembre era arrestada al estilo de un "secuestro siciliano" (así describe su percance de ese día), impidiéndosele así participar en una manifestación, ahora le ha tocado el turno a su esposo, Reinaldo Escobar, agredido por una turba de personas afines al gobierno.
Cualquiera que siga mínimamente su blog y/o conozca un poco las actuaciones del poder cubano contra aquellos que aprovechan una vía como es Internet para establecer su crítica al sistema, sabe con qué se las tienen que ver a diario esta luchadora y su también beligerante marido. Vigilancias y represión contra cualquier acto público (su blog puede ser dañino para la imagen del gobierno, pero ni de lejos tanto como una actuación en público) son desgraciadamente frecuentes en la vida de esta pareja que trata de luchar por lo que cree mejor para su entorno.
Porque muchas veces los gobiernos olvidan, desde su perspectiva macrosocial, que cada persona es un individuo, al igual que ellos mismos, y que resulta doloroso tener que vivir agazapado o sufrir las consecuencias.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Luces de la ciudad

Entre la filmografía del genial Charles Chaplin podemos encontrar una película llamada "Luces de la ciudad". En ella, un vagabundo (el clásico personaje "Charlot" de Chaplin) se enamora de una florista ciega, la cual cree que es un hombre rico. Los problemas se suceden hasta que todo se resuelve en mayor o menor medida, como en todo filme de este director.
A mí no me ha terminado de enganchar. Sigue el esquema básico de todas sus películas y no parece terminar de salirse en nada. Pero eso no significa que sea mala. Nada más lejos de la realidad. Cargada de ese humor que sólo este hombre podía imprimir a su personaje de bigotillo pintado y pintas desaliñadas, nos deja una tierna historia de aventuras y desventuras. Y una de mis partes favoritas: una gran pelea de boxeo. Se pueden ver cien combates, pero desde luego ninguno será tan absurdo y divertido como este.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Caras y cruces año y medio después de la Eurocopa 08

Trasteando por las extensas redes de Internet, me he encontrado con que el diario As tiene en su página un par de vídeos sobre la victoria de la selección española en la Eurocopa que se disputó el año pasado. Uno en el que vemos a los jugadores, eufóricos tras ganar el trofeo, en al autobús con una música que la mayoría de ellos corea y en el otro vemos las fotos de los veintitrés futbolistas que se convirtieron en campeones de Europa.
Vemos a Xavi, que en el primer vídeo celebra el triunfo con tranquilidad pero palpable alegría a la vez. A un Reina descamisado que muestra sus dotes de cantante. A un Ramos que canta y utiliza la ventanilla como instrumento de percusión improvisado. Un Fernando Navarro que da golpecitos en la ventanilla con una botella. Un Xabi Alonso casi impasible.
Pero lo que a mí me llamó la atención no fue ese Xavi, cuya cotización y valoración a nivel mundial no ha parado de subir desde aquel evento. Ni ese Xabi Alonso, que ha dejado el Liverpool que impulsó para seguir su carrera en el Real Madrid que a tantas estrellas reúne. Me llaman la atención algunos jugadores, especialmente dos de ellos.
Uno es el que vemos más cerca en los primeros planos del vídeo: Rubén De la Red. Ese chico que apuntaba alto. Que Luis llevó audazmente tras una gran temporada en el Getafe y tras su discreta actuación (ya que era uno de los últimos recambios en ese potentísimo centro del campo español) volvió al club de sus amores, el Madrid. Ese mismo que hace unos meses caía desplomado de un síncope en un campo de fútbol y que no ha vuelto a pisar el césped desde entonces (y muchos tememos, para mal de este deporte, que no lo vuelva a pisar jamás).
El otro, que sale más veces a lo largo del vídeo, es Sergio García. Ni de lejos un caso tan trágico como el anterior, pero es curioso como un campeón de Europa ha descendido a Segunda División con dos equipos diferentes en sólo dos temporadas, y ahora se encuentra tratando de sacar al segundo de esos equipos de la categoría de plata.
Es curioso como ha sentado de maneras tan diferentes a unos y otros el ser campeones de Europa.

Objetores ante la muerte

En el Parlamento andaluz ha salido un tema candente a debate: la posibilidad de los médicos de objetar ante la aplicación de la ley de muerte digna. Y es que el gremio sanitario pide que se puedan negar a aplicar tal norma si su conciencia no se lo permite.
Cierto es que hay muchas personas en contra de esta ley, entre ellos muchos profesionales de la sanidad, y que resulta muy violento tener que anteponer tu trabajo a tus principios morales. Pero esta es una medida destinada a satisfacer al paciente y a su familia, no al doctor que la aplique. Sintiéndolo mucho, debo decir que no siempre tenemos que hacer lo que nuestras convicciones nos marcan. Y si existe una legislación que defiende unos intereses específicos de unos clientes del sistema en el que trabajas, tú debes asegurarles que esos derechos se vean satisfechos.
En definitiva, no creo que los médicos deban tener derecho a objetar en caso de que un paciente quiera que se le aplique una muerte digna. Puede dolerle en toda su alma, pero considero que su juramento hipocrático lo ata a la satisfacción final del paciente, y si éste considera que debe llevarse a cabo una solución tan drástica, no parece que el médico tenga demasiado que opinar. Al fin y al cabo, el sanitario no es en este caso más que un mero ejecutor de una orden que se le da por el bien del paciente.
Y a pesar de todo, para alivio de muchos profesionales de la medicina, diré que, como decía en el Parlamento Juan José Sánchez, los familiares suelen intentar prolongar la vida, agarrándose a la posibilidad de la sanación del enfermo. Así que no tendrán que decidir si objetar o no demasiado a menudo.

martes, 17 de noviembre de 2009

El profeta de las azafatas

Parece ser que el señor Muammar el Gaddafi, conocido coronel y líder libio, se dedica también a la difusión de la religión musulmana. Y ha tenido la valentía de irse a Roma, centro de la religión católica durante una parte importante de la historia, para organizar sus conferencias en favor del Islam. Pero eso no es lo más llamativo.
El dirigente libio, lejos de dar su charla ante un público heterogéneo, guiado por la voluntad de escucharle, prefirió seleccionar a éste en busca de un auditorio adecuado. Y sí, me parece muy adecuado. Azafatas de entre 18 y 35 años, más de 1,70 y buena presencia. Así es como se predica bien. Lo malo es que tuvieron que invertir algo más de 50 euros por participante (cada una de ellas se llevaba 50 euros, una edición del Corán y otra del Libro Verde, del conferenciante). Y es que para difundir la palabra de Alá, uno debe estar ante un auditorio pertinentemente preparado.
Da igual que a la masa le importe un bledo la religión islámica y que sólo busque sacarse 50 eurillos luciendo su escote en una sala cerrada, lo importante es que el encargado de la ardua y sacrificada tarea de acercar las almas descarriadas al camino correcto, se sienta bien entre esas almas.

lunes, 16 de noviembre de 2009

SGAE: cánones absurdos que incluso se llegan a cobrar varias veces

Durante este fin de semana ha habido un tema que ha sido la comidilla de múltiples tertulias: los cánones que la SGAE va cobrando en concepto de derechos de autor. Todo ha saltado por ese conocido suceso de que en una peluquería en la que se amenizaba a los clientes (y al propio trabajador, que se hacen largas las horas con las tijeras) con la emisión de una radio, llegó un señor que trabaja para la SGAE y pidió que se pagara el pertinente canon. Todo por escuchar la radio. También son conocidos los casos en que un señor llega a cobrar a un bar porque hay una televisión puesta, y a cualquier establecimiento imaginable.
Bueno, hay que pagar a los autores, eso es cierto. Pero los sistemas de cobro de la SGAE tienen ciertas deficiencias. En este caso, el de las radios y las televisiones en negocios, tiene fácil respuesta. Resulta ser que ya se encargan de cobrar a las emisoras y cadenas las cuotas pertinentes por ese contenido que van a difundir, con lo que se suponen que su difusión está ya convenientemente pagada. Estos programas incluyen a su vez publicidad, que financia el programa, para que sea escuchada o vista por los espectadores. Por tanto, el espectador está, con su atención, pagando ese programa e indirectamente toda la estructura del mismo, incluidos los canones que hagan falta para su elaboración. Por tanto es injusto que se cobre a los oyentes (o al que lo ponga en su trabajo) porque ya se les ha cobrado, aunque sea indirectamente. Esto es, por establecer un ejemplo más simple, como si en un bar nos cobraran en la barra las consumiciones y luego en la mesa nos trajeran la cuenta. En este caso, todo el mundo lo ve absurdo.
Y ya que estamos, hablemos de ese buen amigo nuestro: el canon digital. Sí, ese precioso "impuesto" que grava los CDs, DVDs, discos duros, cadenas de música (que aún no sé de nadie que haya conseguido piratear un CD con su reproductor de música, yo tenía entendido que se hacía con el ordenador, pero según el canon de la SGAE, parece ser que se puede...), etc. Me sorprendió bastante que saliera adelante esa modificación fiscal, ya que yo tenía entendido que en España se aplicaba lo que se conoce como presunción de inocencia y considero que establecer ese canon es suponer de antemano que todos somos "piratas" (que no digo que los piratas seamos culpables de nada). Se da por hecho que cada uno de los que compramos algún artículo relacionado con la informática o la electrónica lo hacemos para piratear. Vamos, que ahora nos vamos que poner todos a piratear como locos para que nos salgan rentables los CDs.

domingo, 15 de noviembre de 2009

El mayor mentiroso es el que dice que no miente

Ayer (el viernes) publicaba El País en su sección de Vida & Artes un reportaje sobre las mentiras. Según estudios, todos mentimos. Cuando nos presentan a alguien, mentimos varias veces. Solemos hacerlo como parte del ritual social, de manera hipócrita. La mentira es una parte fundamental de nuestras vidas.
Una simple sonrisa ante una visión que no nos resulta tan agradable ya no goza del don de la verdad. Así que somos todos unos mentirosos (más o menos).
Pero es curioso como la sociedad rechaza el concepto de la mentira. La necesita, pero al mismo tiempo reniega de ella, la expulsa a los supuestos subproductos de la sociedad. Mentir está mal conceptuado, a pesar de que todos lo hagamos (en mayor o menor medida).
Pero ese destierro no es casual. Nuestras relaciones se basan en la mentira, necesitamos de ella para resistir ante la realidad, que constantemente nos castiga. No podríamos aguantar la opinión que en realidad tienen de nosotros. No sería posible vivir en un mundo donde todos digamos la verdad, pero tampoco podemos vivir sumergidos en falsedades. Necesitamos reducirla a las ligeras dosis que separan un sistema equilibrado de uno caótico en el que para entendernos tendríamos que valernos de la psicología inversa. Por ello, la mentira está mal conceptuada. Todos nos valemos de ella, pero en muchos casos sólo inconscientemente, y nuestro código moral nos dice que hacerlo es algo malo.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Cuidado con lo que se dice

Ayer le tuvieron que dar al ministro de Transporte canadiense una triste noticia. Su gato había perecido. La noticia le pilló en una gala en honor de las fuerzas armadas. Y cuando se la dieron, se afligió enormemente. Pero no se afligió por la muerte de su gato, sino porque pensaba que había fallecido una eminente personalidad como es Margaret Thatcher.
La razón de su confusión fue que su gato se llamaba Thatcher, y lo que le dijeron en la ceremonia fue "Thatcher ha muerto". Nadie dijo que se referían a su gato. Y en ese momento, pues no se le ocurrió, comprensiblemente, que podían referirse a su minino amigo. Suerte que al menos se enteró del error antes de dar el pésame (que faltó poco por lo visto).
Y es que tenemos que poner un cierto cuidado a la hora de comunicarnos. Todos hemos vivido situaciones parecidas al mal trago de este pobre hombre. Hay que tomarse en serio el dar suficientes referencias para que nuestro receptor entienda coherentemente el mensaje. Porque no está bonito dar felicitaciones en lugar de pésames (al revés no molesta tanto).

viernes, 13 de noviembre de 2009

Quemar después de leer (¿o antes?)

Una superproducción de los hermanos Cohen con un reparto espectacular: George Clooney, Brad Pitt, John Malkovich, Frances McDormand... Apunta alto por lo pronto. La gran publicidad que en el momento de su estreno se le dio prometía bastante, y la inexistencia de una crítica activa me hacía pensar que sería una gran película.
Pero tras verla no me ha parecido para tanto. Una interesante historia enrevesada que satiriza, al menos en parte, el sistema de inteligencia americano y en la cual una serie de personajes sin relación aparente se ven juntados por el destino. Buenas interpretaciones. Pero le falta algo. No llega a ser gran cosa, no llega a embelesar, como deberían hacer los personajes ante la fatalidad de sus respectivas situaciones.
Buena película, pero quizás no lo suficiente para el alto presupuesto del que dispuso.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Nosferatu, el chupasangre primigenio del cine

El vampiro que a tantos aconjogó desde que Murnau le diera vida allá por 1922 ha llegado hoy ante mí, y procedo a relatar lo que me ha parecido la experiencia.
El argumento de la película tiene cierto toque trepidante, ya que aunque sea muy lento, nos mantiene en vilo, deseando saber cómo termina la película, si Nosferatu saciará su sed con toda garganta existente en el mundo o si le pararán los pies. No siempre sucede todo como imaginamos, y eso nos hace seguir con interés el filme.
Pero sobre todo, es muy destacable el uso de los "efectos especiales". Estamos hablando del año 22, cercano aún al nacimiento del cine. Y vemos a un vampiro que se desvanece una y otra vez. Y un uso continuo de técnicas como esa, que aunque sencillas, parecen impensables para una época tan temprana. Además, hay que alabar el buen uso que se hace de la película coloreada para insinuarnos que es de día, de noche o el amanecer.
En definitiva, Nosferatu es una de esas obras del cine "primigenio" que tanto merecen la pena, aunque acostumbrados al cine actual tal vez se nos escape gran parte de su grandeza.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Pataletas contra la sátira

Un canal del famoso portal de vídeos on-line Youtube ha sido borrado. Y paradójicamente no es otro que el de un conocido semanario satírico: El jueves.
Como muchos saben, esta publicación, de claro corte antimonárquico y anticlerical, suele atacar a personajes importantes de la plana nacional con caricaturas ponzoñosas. Y en estos días le ha tocado al gran garante de los derechos de autor de nuestro país (y gran recaudador de mi amada SGAE), el artista conocido como Ramoncín.
Ante el par de caricaturas del semanario sobre él, ha presentado una denuncia, y Youtube, con la excusa de tener además alguna sanción más, como una denuncia de la Fox por una vulneración de derechos de autor sobre un capítulo de "Los Simpsons" doblado sin permiso, ha clausurado sin más dilación el espacio del que la revista disponía.
Y ante este hecho yo me planteo una cuestión: ¿es correcta la actuación de Ramoncín ante las satíricas críticas de El jueves?
Yo no lo veo así. Cierto es que esta publicación ataca con acidez y resulta altamente irritante ver cómo insultan a uno, pero es el día a día del personaje público. Cuando uno expone su imagen ante la sociedad, tiene que estar preparado para recibir grandes y duras críticas, no siempre constructivas. No se puede querer ser famoso pensando que todo van a ser halagos y flores. Siempre hay detractores y gente interesada en la caída de la figura. Así que uno debe saber encajar. De hecho, si todos hicieran como Ramoncín, Zapatero y Rajoy tendrían que interponer entre cuatro y cinco demandas judiciales diarias aproximadamente.
En resumen, no creo que una denuncia sea la mejor respuesta a tales hechos. Probablemente sea mejor responder con una dialéctica, igualmente ácida. Aunque no sé si este antiguo cantante dominará la materia. Pero igualmente, podemos ver el efecto contraproducente de sus acciones: el semanario ya ha anunciado que intentará colgar en Internet un vídeo satírico sobre Ramoncín semanalmente.


PD: Añado un enlace, de la noticia y un vídeo del semanario, que puede resultar interesante a muchos: http://www.eljueves.es/2009/11/11/ramoncin_consigue_cerrar_canal_jueves_youtube.html

La relatividad de lo viejo

Hoy me he llevado una grata sorpresa y creo pertinente escribir sobre ello. Yendo en bici de vuelta del centro de Sevilla, noté que un ciclista me seguía de cerca. No me llegaba a adelantar en ningún momento. A veces se alejaba un poco de mí, pero luego recuperaba esa misma distancia. Seguía con tranquilidad mi ritmo, igualmente lleno de parsimonia.
Al ir a dejar la bicicleta no pude evitar mirar atrás y mi sorpresa llegó al ver que quién me seguía era un señor que calculo tendría unos sesenta años, con su casco, su chaleco reflectante y sus distintas protecciones para evitar lesiones en caso de caída.
Y me agrada la visión de que la tercera edad sigue hábitos saludables y no se arruga a la hora de seguir una vida ajustada a los límites que su físico le permite. Considero que son las enfermedades y los achaques los que deben lastrar la actividad que llevamos, y no la edad que ponga en nuestras identificaciones. Es positivo que una persona se mueva en bicicleta, aunque su edad se aparte mucho ya de esa niñez en la que aprendió a montar en ese modesto vehículo a pedales. Porque la edad muchas veces no la pone el cuerpo, sino lo que pensamos.
Muchas veces decimos y oímos decir que ya estamos mayores para algo. ¿Por qué? Si podemos vivir de una forma más agradable, por qué tenemos que conformarnos con los canones que nos asigna la sociedad. Porque la edad no es más que una quimera creada para encasillarnos dentro de grupos sociales.
Por eso quiero reivindicar, en nombre de ese anciano ciclista, que cada uno definamos nuestra edad con nuestros actos, y no con nuestra fecha de nacimiento. Tal vez así, nuestro país se rejuvenezca un poco.

Y David venció a Goliat

No, no voy a hablar de la Biblia. Sí, sí voy a hablar del tema candente de la jornada de fútbol: el gigantesco Real Madrid cae en la eliminatoria de Copa del Rey ante el modesto Alcorcón.
Como se ha repetido hasta la saciedad en estos días, la eliminatoria de Copa del Real Madrid se había vuelto con diferencia la más interesante, ya que cuando fueron al campo de sus adversarios, con la mente más puesta en el partido de Liga de Campeones que tenían contra el Milán la semana siguiente que en ese partido, se encontraron ante once jabatos que volvieron loco a un equipo de estrellas que impotente vio como le endosaban un 4-0. Dos semanas después, se encontraban con la papeleta de darle la vuelta a ese marcador.
El equipo confeccionado por el magnate empresarial español Florentino Pérez, que había invertido la friolera de 294 millones de euros (del club y de diferentes préstamos, que quede claro que ninguno de su bolsillo) en una plantilla que parecía más el cielo de una noche clara que un equipo de fútbol, se enfrentaba a un conjunto que celebraba la suerte de que le tocara uno de los considerados como mejores clubes del mundo, ya que esto sacaría a flote las arcas de la entidad. Ante esta diferencia tan abismal, el Madrid no necesitaba a sus titulares, con sus suplentes les valía... o tal vez no. La entrega de unos jugadores motivados pudo con una pésima banda de millonarios desganados. Y la vuelta fue la misma cantinela, aunque con los millonarios titulares.
Y ante este hecho nos preguntamos algunos: ¿por qué unos cobran en millones lo que otros no cobran ni en miles? Sí, es indudable que ese señor llamado por todos Kaká tiene una calidad muy superior a la del ahora conocido Borja del Alcorcón. Pero ambos son humanos, como hemos visto estos días. Los dos son personas con brazos, piernas y cabeza que corren detrás de un balón, intentando meterlo en la portería contraria y que no entre en la propia. Y si hay tanta diferencia entre uno y otro como para pagar esa cantidad a uno de ellos, ¿por qué se puede permitir salir un día dormido y ver como su compañero de un salario cien veces menor le deja en evidencia?

lunes, 9 de noviembre de 2009

La caída del muro de Berlín para los jóvenes

Hoy conmemoramos el vigésimo aniversario de la caída de ese muro que fragmentó por su mitad la capital alemana. Hace ya veinte años que se acabó con la separación de Berlín en dos mitades de facciones opuestas. Hace dos décadas se acabó con un muro que no era una simple separación. Significaba algo más. Mucho más.
Y como es normal, los jóvenes que hemos nacido en las inmediaciones históricas de este hecho debemos conocer todo lo que significaba y por qué ha sido tan importante su derribo. Los jóvenes tenemos que conocer las circunstancias históricas en las que hemos nacido, aquellas por las que somos como somos.
Sin embargo, muchos como yo tan sólo conocemos la historia de este acontecimiento a grandes rasgos. En las clases de historia viajábamos a los tiempos de Pericles, Julio César y Felipe II. Incluso llegábamos a estudiar a un tal Hitler y sus amiguitos Stalin, Churchill, Mussolini y Roosevelt. Pero siempre el curso se acababa antes de llegar a esa fecha. Los que tenían más suerte y abarcaban un mayor temario (aunque no nos pareciera así cuando estábamos en clase), llegaban a escuchar hablar sobre la construcción de nuestro protagonista. Pero el llegar a 1989 en una clase de historia era impensable. Y menos aún estudiarlo fuera de ella.
Porque la educación de hoy se olvida del ayer reciente en nuestras aulas. Porque nos detenemos con los reyes católicos y se nos olvidan los gobiernos democráticos. Porque estudiamos las guerras púnicas y no la guerra de Vietnam. Y aunque ciertamente, sea probablemente mejor estudiar la historia de una manera lineal y cronológica (siempre se ha hecho así ya que a priori se ve más sencillo), tal vez habría que enseñar también a los niños en las aulas los acontecimientos de su ayer reciente, para que sepan de dónde salen ellos mismos.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Cambio climático: cumbres y protocolos

Sé que llego un poco tarde, que la cumbre de Barcelona en la que se iban a acordar una serie de propuestas para la susodicha de Copenhague fue ayer, pero voy a dar mi opinión sobre ella hoy, a posteriori. Porque la verdad, no estoy especialmente concienciado contra el cambio climático (aunque veo que hay que combatirlo), pero ha llegado bastante información sobre el tema, incluso en una de las clases de la facultad nos han hecho una discreta propaganda en su favor. Ante tal cosa, voy a hablar de ello.
El cambio climático es, por supuesto, un gran problema para el planeta. Algún día, los polos se derretiran. Y algún día, el nivel del mar subirá, inundando las costas del mundo. Algún día... Ahí tenemos el problema, en que a nosotros, a los que tenemos que combatirlo hoy en día, no nos pillará. Y los asistentes a esas cumbres, que firman esos protocolos (como el de Kioto, que no sé qué medidas establecía, lo único que sé es que sólo lo han cumplido los países con una industria tan débil que no podían violarlo), tienen dos opciones ante sí: intentar salvar el planeta frenando la industria y el crecimiento económico de su país (las más de las veces, el de su cartera también) o permitir que siga perjudicándose el medio ambiente a cambio del avance del país (y de su bolsillo).
Obviamente, la respuesta cae por su propio peso, y la ecología, que tan bonita nos resulta a los modestos ciudadanos, se presenta poco viable para los altos cargos. Pero a pesar de todo, seguimos yendo a cumbres y firmando tratados. Porque no nos damos cuenta de que con la mentalidad contemporánea y la sociedad del consumo, no se pueden conseguir esos sueños ecologistas. Porque está muy bien reivindicar un mundo verde desde nuestro sillón, a través de nuestro ordenador.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Piratería informática: la evolución de un medio

Estaba hoy leyendo que el gobierno de nuestra querida Unión Europea pretende hacer una reforma legislativa por la que se podría cortar la conexión a Internet de los usuarios que descarguen material sujeto a derechos de autor sin necesidad de una autorización judicial. En España, por suerte para muchos internautas, la ministra de cultura ha dicho que no será aplicada esta medida (que proviene sobre todo de Francia). Pero este fenómeno de la llamada "piratería" en Internet y la persecución que se ejerce contra los que la practican viene ya desde hace tiempo, y creo que es el momento de exponer un par de ideas como "pirata" que soy.
Decir que las asociaciones de autores (sí, estoy pensando en la SGAE) se han puesto en contra de esta práctica porque vulnera los derechos que tienen sobre su obra. Y tienen una gran parte de razón, por supuesto. Pero también hay que tener en cuenta que esos derechos no son más que una importante traba ante la difusión de la cultura. Ese derecho de autor impide que un producto cultural llegue a todos los sectores de la sociedad, haciendo un gran aporte a ésta. Y lo que digo tal vez suene a barbaridad, pero también a muchos eclesiásticos les sonó así el invento de la imprenta, que les arrebataba el monopolio del saber escrito y por tanto intentaron controlarlo en la medida de lo posible. Y también les sonó igual a los campesinos cuando pusieron ante ellos una máquina llamada tractor que significaba que muchos de ellos serían despedidos. Pero a cambio, ¿cuánto ha avanzado el mundo desde entonces? En definitiva, que todo cambio cultural supone que haya unos perjudicados que por supuesto no verán este cambio con buenos ojos.
Pero esta "revolución" en el sistema productor de cultura no es tan apocalíptica como la pintan en discográficas, productoras y editoriales (sobre todo en las primeras y segundas, ya que el formato impreso siempre pierde en digital). Y sólo hay que ver como muchos artistas se han apuntado al fenómeno de Internet y han comercializado sus productos en red. Lo que pasa es que la pesada estructura empresarial no puede subsistir sin las ventas de discos, DVDs y libros. Pero el artista apenas saca beneficios de ellos. Los saca de sus conciertos, de las taquillas en el cine... Y en Internet hay formas de sacar beneficios, como la publicidad que ofrecen muchas páginas a cambio de una suculenta retribución. ¿No pagarían bien a Alejandro Sanz, por ejemplo, las empresas por incluir un anuncio de ellas en una página web en la que se descargaran sus canciones? Pero esto supone un cambio, y la industria es muy comodona. Pero deben recordar uno de los fundamentos principales de la economía: la empresa debe adaptarse o morir.
Por todo lo anterior, no creo que la piratería cibernética sea un mal uso de las tecnologías ni deba ser multada. Creo que los productores deben adaptarse a este nuevo modelo cultural, y buscar el máximo provecho en él.

martes, 3 de noviembre de 2009

Ciclistas y peatones, eternamente incomprendidos

Hoy me gustaría tratar un tema sobre el que se habla bastante en la calle (sobre todo con un toque de ira en la voz) pero del que nada se escribe por su vanalidad: la relación entre ciclistas y peatones.
Soy peatón gran parte de mi tiempo, y en el resto suelo ser ciclista. Por ello, creo entender la óptica de ambas partes y procedo a dar mi opinión.
Los peatones solemos movernos por el acerado con cierta despreocupación, y un carril que corta éste y por el que pasan elementos a velocidad bastante superior a nosotros resulta bastante molesto. Además, muchos ciclistas no parecen tener una conciencia social que les haga pensar que deben mantener un respeto a los peatones y que deben tomar ciertas medidas, como reducir la velocidad ante las aglomeraciones de éstos para evitar posibles accidentes.
Pero cabe decir que, desde la óptica ciclista, vemos que la mayoría de los peatones hacen de la excepción la norma y hablan de los ciclistas como desalmados que van corriendo por la ciudad sin temor a atropellar a nadie. Y eso no es cierto. Muchos de nosotros tenemos que ir a veces más despacio que cuando andamos por temor a que se nos cruce alguien. Porque si hay algún problema, el ciclista tiene la culpa. Los peatones se cruzan con total desparpajo por el carril bici (y me pregunto por qué no harán lo mismo por la carretera) e incluso muchas veces andan por él con total parsimonia. Y muchas veces estos paseos por la senda reservada a los ciclos son con todo el acerado libre de gente. Y si simplemente frenas ante un peatón (sobre todo si es una persona mayor, de esas de la "España profunda" que no temen al griterío) y le pides que, por favor, respete el carril bici, eres respondido como si hubieras ido a atropellarle a toda velocidad. Porque los peatones somos (y yo me incluyo en esto) un peligro. Porque muchas, muchísimas veces abusamos de nuestra "debilidad y desprotección" y hacemos este tipo de cosas y nos creemos con los derechos que no tenemos. Así como el ciclista debe respetar el acerado, y si se ve obligado a salir de su carril (que desgraciadamente no llega a todos los sitios), lo debe hacer con cuidado, igualmente el peatón debe saber respetar a su compañero de paseo y, aunque recriminarle ante sus errores, saber también admitir los propios y tener claro el espacio y las necesidades de cada uno.

Acaba el siglo largo de Ayala

Se ve que esta semana se está señalando como una bastante negra para la cultura española. Apenas hemos asimilado que López Vázquez ya no anda por nuestro mundo y la dama de la guadaña ya ha sesgado también la vida de uno de los abueletes que nos pueden hablar de la cultura del último siglo: Dn. Francisco Ayala. El último de los miembros de la Generación del 27, que seguía vivo y completamente cabal a pesar de sus 103 años de vida, nos ha dejado.
Atrás quedan sus obras, algunas de ellas tan famosas como lo es El jardín de las delicias, y un hueco queda en la Real Academia de la Lengua Española. Por todo esto, despedimos a un grande de nuestra literatura, de la elaboración de esta y que seguro que influyó muchas de las obras que no escribió (como miembro de la Generación del 27 y miembro de ésta más longevo).

lunes, 2 de noviembre de 2009

Identidad francesa

El gobierno francés ha comenzado una iniciativa bastante curiosa: un debate a nivel nacional sobre qué significa para los ciudadanos el ser francés. Se promete una iniciativa interesante. Que la población muestre su parecer sobre las señas con las que se siente identificada. En un país donde los inmigrantes son una importante sección de la sociedad, esta pregunta se antoja escurridiza, y buscar una respuesta lo más acertada posible puede ser enriquecedor.
Pero esta iniciativa se ve eclipsada, al menos bajo mi punto de vista, por parte de las medidas que incluyen este movimiento político. Se habla de "contrato de integración entre el emigrante y el Estado francés" y de que los niños canten una vez al año la Marsellesa.
Me parece bien que un niño cante el himno de su país, que aprenda su historia y los valores que se le asocian, pero no que se le imponga este hecho. Por supuesto, está a años luz de las prácticas dictatoriales en las que se practican este tipo de conmemoraciones a la patria de manera diaria, pero no creo que haya que poner un cupo a estas cosas. Ya hay días institucionales en los que conmemorar la identidad patriótica. Que canten si quieren, pero el niño que no desee cantar, que en el silencio reine.
Y ese contrato del inmigrante con el estado es altamente indecente e impropio de una nación con tan altas cotas de inmigración. ¿Por qué obligar a firmar un papel a alguien que viene a establecerse en un país? Está bien que los inmigrantes se integren en la sociedad, pero no creo que ese contrato les ayude a ello ni tampoco creo que estos inmigrantes deseen lo contrario. En conclusión, bajo mi perspectiva, es un caso más de desconfianza de los dirigentes franceses hacia los inmigrantes, y un quebrantamiento de uno de los principios democráticos, la presunción de inocencia, ya que no tenemos razones para pensar que una persona, por el mero hecho de ser inmigrante, sea antisocial.