miércoles, 30 de diciembre de 2009

Once años de cárcel para Liu Xiaobo

Un señor chino, Liu Xiaobo según dicen que se llama, fue condenado hace unos días a pasar once años en la cárcel de su país natal. ¿Su delito? Luchar por la llegada de la democracia a China.
Ya sabemos como se las gasta el régimen y en materia de oposición no permite que se le vayan las cosas de las manos. El sistema político chino se sostiene sobre la base de una dictadura "en nombre del pueblo" (al menos esa era su idea inicial), y la voz de aquellos que piden otras soluciones para los problemas de la nación puede resultar muy dañina para el futuro del régimen. Porque si otros tipos de propaganda además de la que distribuye el propio estado recorren las calles del país oriental, la población podría dividirse y llegaríamos a tener diferentes corrientes de pensamiento que podrían acabar con lo establecido para implantar un nuevo sistema (quizá democrático, quizá autocrático, o incluso oligárquico). Y eso no conviene.
Por eso China, como Cuba y cualquier otro estado con un sistema político autocrático (incluso países aparentemente más democráticos como Irán), cuidan sus espaldas ante los detractores de sus políticas. Porque la palabra esgrimida con astucia y bien llevada al pueblo puede hacer mucho más daño que la violencia de las bombas y los rifles. Porque en España se vio salir por los aires a Carrero Blanco, pero el sistema no cambió hasta que Adolfo Suárez lidió con las cortes franquistas.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Unas declaraciones que probablemente partirán prejuicios

El que fuera en su momento capitán de la selección galesa de rugy, Gareth Thomas, ha desvelado hoy su homosexualidad. Algo que a muchos no sonará del todo normal, ya que rara vez se descubren casos de deportistas profesionales gays, y menos aún en un deporte como el rugby.
Porque es extraña la vez que un deportista profesional habla sobre su homosexualidad. Parece que no hay lugar en este colectivo para aquellos cuya orientación sexual no sea la tradicional heterosexualidad. Aquellos que levantan su voz para decir que aman a hombres y no a mujeres lo hacen, como Gareth Thomas, tras retirarse. Porque puede que ellos no sientan nada al ver a sus compañeros en el vestuario, pero a esos compañeros no les parece lo mismo.
Tenemos en nuestra cerrada mentalidad una idea de que si dos personas entre las que pueda existir una tensión sexual se ven desnudas se verán inevitablemente empujadas al sexo. Pero nunca se nos ocurre pensar en lo que el ex-jugador galés ha dicho: "Solo porque eres gay no significa que tengas que fijarte en todos los hombres del planeta".
¿Acaso todos los hombres heterosexuales perseguimos con lujuria a toda mujer, indistintamente de sus características? ¿Acaso las mujeres heterosexuales no rechazan a muchos hombres? ¿Por qué los homosexuales tienen que ser más lascivos que nadie?
Además, hay otro cliché que se rompe con las palabras de Thomas. Ese estereotipo es el de los gays como hombres amanerados y debiluchos. Nos cuesta imaginar a un hombre musculoso y duro que pueda querer besar a otro. Nos resulta difícil pensar que un armario que practica un deporte de contacto y que ha visto manar de su cuerpo sangre por múltiples brechas pueda desear a un hombre y no a una dulce mujer. Pues esto es así. El físico no rige en los gustos humanos, y cada individuo es libre de buscar el amor con quien desee.
En resumen, este célebre ex-jugador de rugby probablemente romperá muchos estereotipos sobre la población gay. Muchos le detestarán y renegarán de él ahora que conocen que su orientación sexual es aquella que detestan (lo cual suele darse por incapacidad de comprender las razones de ese deseo masculino), pero este hombre tiene pleno derecho de disfrutar la vida con la pareja que quiera, sea hombre o mujer.

Responsabilidades del pasado

En estos días las noticias sobre la Cumbre del Clima de Copenhague ocupan las portadas de los periódicos. Miles de personas se manifiestan para pedir que se actúe en consecuencia a la gravedad del asunto, los políticos tratan de llegar a un acuerdo, detractores de las medidas que se pudieran tomar hablan en contra de los ecologistas... Todo un bombardeo de información. Y entre ese aluvión de noticias y opiniones, me llama la atención las referencias a las responsabilidades de los distintos países sobre este tema.
Obama hablaba hace no mucho de que EE.UU. no se hacía responsable del panorama ambiental que se debate en Copenhague, e igualmente hablan, en un reportaje de El País, senadores republicanos contrarios a estas medidas que dicen cosas como "el fracaso de esta cumbre es una buena noticia, porque toda la arquitectura de Kioto ha llevado a naciones como China e India a creer que habrá una enorme transferencia de riqueza hacia sus países desde Estados Unidos y Europa. Sus peticiones apoyan esto".
Desde luego, no creo que EE.UU. y Europa deban flagelarse hasta la extenuación por el daño que sus emisiones han hecho al planeta y entregar sus riquezas a países subdesarrollados. Sería absurdo. Pero tampoco podemos decir que no somos responsables de esto y seguir haciéndolo.
Las naciones que han llevado la historia a lo que hoy es deben tomar cierta conciencia de ello. EE.UU. ha martirizado a la atmósfera con su industria en el último siglo, en el que ha sido la potencia mundial por excelencia, y Europa le ha secundado con gran afán, así que ahora no debemos escondernos diciendo que la culpa no es nuestra. Aunque sea de nuestros abuelos, el deber de enmendar los errores que aún siguen vigentes recae sobre nosotros. Y si creemos que se ha dañado el medio ambiente, debemos buscar la manera de remendar el roto hecho.
Es pura demagogia decir que el planeta está en una grave situación y después no atreverse a reducir las emisiones de CO2. No digo que haya que hacerlo, simplemente que si los políticos admiten que estamos en una situación que requiere una cumbre internacional, ¿no deberíamos también seguir un poco los pactos alcanzados en ella?
Pero ya muchos no albergamos esperanzas de encontrar transparencia y buenas acciones en eventos como este. ¿Acaso no hay en las palabras del senador republicano citado antes una clara intención de mantener las cosas como están? ¿Acaso no se nota su intención de seguir con su sistema casi colonialista para con el Tercer Mundo y seguir obviando sus responsabilidades sobre el pasado de estos pueblos a los que esclavizamos en su día y usurpamos sus riquezas?

viernes, 18 de diciembre de 2009

De cuernos va la cosa

En Cataluña, región muy nombrada últimamente por sus desvanes independistas, se ha desatado la polémica sobre uno de los temas que suena con fuerza desde hace tiempo aunque no lo veamos cuajar del todo: la prohibición del toreo. Seguidores y detractores del toreo se han enfrentado en una votación para la apertura de un debate en el Parlament catalán, votación en la que han vencido los segundos por una nimia diferencia de ocho votos.
El tema nos viene ya de hace un tiempo. Ya se han asentado en nuestro día a día las quejas de las asociaciones en defensa de los animales, que protestan por la tortura que supone para el toro esta práctica, y las reivindicaciones de los antitaurinos, que ya han llegado incluso a constituirse en partido político. Y no parece que todo el mundo tenga un claro posicionamiento. Por mi parte, apoyo esta iniciativa, aunque no comparto el activismo presente en ella.
No me parece en absoluto correcto el maltrato que supone la corrida. Se aguijona al astado con múltiples banderillas y la pica antes de darle el premio de la muerte, que tampoco llega siempre al primer intento. Supone un grandísimo sufrimiento para el animal, que suele embestir no por fiereza sino en defensa propia, atrapado en un recinto que corea su final. Y todo esto después de lanzar anuncios para concienciar a la población de que no abandone a sus mascotas cuando llega el verano. No se puede dejar al perro en la gasolinera ni pegarle, pero al toro se le desangra hasta la muerte.
Sin embargo, comparto opinión con algunos favorecedores de esta práctica ancestral porque considero que, como dice para El País el pintor Frederic Amat, "hay cosas mucho más importantes de las que preocuparse que de los toros". Millones de personas mueren de hambre, el cambio climático amenaza con acabar en unos años con miles de especies animales y vegetales... Pero yo no considero que eso sea excusa para considerar legítimo el festival funesto del toreo.
Y no niego la existencia de arte y belleza en el toreo. La lucha entre el toro y el matador es tensa y se encuentra cargada de sutileza. Cada capotazo es un paso de danza. Pero una danza macabra.
Tal vez, si se "reinventara" el toreo, si se buscara una forma de llevarlo a la práctica sin el constante sufrimiento del astado, sería un evento de alta importancia. Pero mientras implique el sufrimiento e incluso humillación de un animal, no creo que sea una tradición de las que haya que mantener para las futuras generaciones.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El poder de la diplomacia y la fuerza del pueblo

Una noticia encabeza las ediciones digitales de los periódicos (y seguramente mañana hará lo propio en las impresas). Aminetu Haidar vuelve a El Aaiún tras salir del Hospital Insular de Lanzarote.
El Gobierno daba su brazo a torcer ante Mohammed VI, que se mostraba inflexible ante las peticiones de readmisión de la activista saharaui en el país africano que dirige, y parecía que esta historia acabaría en tragedia por la falta de convicción de nuestros líderes.
Pero el pueblo habló. Numerosas han sido las manifestaciones en defensa de los derechos y la vida de esta mujer (aquí en Sevilla, por ejemplo, una estudiante de periodismo ha estado en huelga de hambre desde el pasado sábado en solidaridad con Haidar) y una gran parte de los habitantes españoles ha clamado al unísono por su causa, una causa que muchos consideran justa, una causa ante todo muy bien ejercida, con la no violencia por bandera.
Ante esta situación, con un nuevo símbolo de los derechos humanos marchitándose hacia la muerte y una gran masa poblacional pendiente de lo que pase con ese símbolo, no ha habido más remedio que sacar la situación adelante. El cuerpo diplomático español parece haber hecho un buen trabajo y esta historia acaba con Aminetu Haidar en un avión hacia su tierra (viva, que es lo importante).
Y es que, como rezaba una canción del reaccionario grupo Ska-P, "el pueblo unido jamás será vencido, el pueblo vencido jamás estuvo unido". Y aunque parezca imposible unir a una sociedad apática, aparentemente hipnotizada y acomodada en sus sillones, nuestros corazones siguen sintiendo que hay causas por las que luchar y por las que alzar la voz.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La causa de Aminetu Haidar

Aminetu Haidar, luchadora por la independencia del pueblo saharaui, sigue en huelga de hambre en un aeropuerto de nuestro país. En Marruecos no la aceptan. A España no puede pasar porque no tiene pasaporte. Y en esta situación estamos.
Todo empezó cuando Marruecos expulsó a la activista. Pero lo hizo a su manera, sin que fuera nada oficial, y por tanto sin entregarle un pasaporte ni nada. Sin papeles y para España.
Y la administración española, tan eficiente en muchos casos, y sobre todo en algunos tan conflictivos como este, dejó que la mujer dejara Marruecos y partiera hacia Canarias sin pasaporte (lo que luego ha provocado su imposibilidad para salir del aeropuerto).
Así que Haidar, lejos de quedarse de brazos cruzados, ha comenzado a presionar a los gobiernos (especialmente al español) con una huelga de hambre. Y ya lleva mucho tiempo (30 días para más señal) en esta situación. Situación con la que busca volver a su tierra, esa por la que lucha, con sus hijos.
Haidar es madre de unos niños que piden en Marruecos su vuelta para acabar con la problemática que esta situación les supone. Pero la monarquía marroquí no es muy amiga de las contemplaciones desgraciadamente, y no suele ser muy clemente en lo referente a jaleos por el Sáhara occidental. Y si para más inri en esta ocasión se ha visto beneficiado por un grave error español y la patata caliente está en territorio europeo, pues más aún.
Así que, tal vez, sería el Gobierno español el que debería forzar el final de esta situación. No dudo que su cuerpo diplomático está trabajando en ello, pero no creo que haya que dejarse amedrentar por un rey de un país cuando de derechos humanos se habla. Porque con ese miedo al más ligero empeoramiento de las relaciones, somos al final los últimos en todo y los que nos tragamos los marrones. Así que creo que hay que alzar la voz con fuerza y decir mirando al sur "Aminetu Haidar debe volver".

Independencia. Bonita palabra (¿o no?)

Tras leer un interesante comentario a una entrada que escribí hace un par de días (Discursos nacionalistas), he llevado a cabo una reflexión que me parece interesante. En el citado comentario, entre los diversos puntos citados, queda una frase que me ha llamado mucho la atención. "Que la palabra INDEPENDENCIA nos suene a GUERRA a todos los VIEJOS". Me parece algo sobre lo que hablar.
Porque a mí, la palabra independencia, la primera idea que me trae a la cabeza es "libertad". Y creo que no tengo menos razón que Rafael, ni más que él. Porque la palabra independencia conlleva muchas cosas. Conlleva la realización de los deseos de gran parte de una comunidad. Pero también una lucha por esos derechos (y los desagradables efectos que esta pueda tener).
Creo que yo relaciono independencia con libertad porque mi relación con este término es a través de la historia, de esa historia que nos cuentan los vencedores de las distintas épocas mientras poco se sabe de los vencidos. Cuando hablamos de independencia, ya sea de las Trece Colonias (actuales Estados Unidos), de España o de África en el siglo XX, hablamos de lo que nos llega de esos movimientos independentistas vencedores que han hecho evolucionar los mapas mundiales hasta lo que son hoy. Nunca hablamos de esos intentos que en nada se quedaron. Además, lo hago desde un punto de vista en el que la independencia es la reafirmación de un sentimiento y la lucha por un derecho, por lo que lo veo como algo encaminado hacia la libertad. Por eso, creo que relaciono, como muchas personas harán.
Pero si lo vemos desde otra perspectiva, puede significar algo muy diferente. En este caso, para alguien con una perspectiva totalmente diferente a la mía significa "guerra". Porque para conseguir la independencia hay que luchar. Rara vez se consigue la independencia de un pueblo sin derramar la sangre de muchos de sus habitantes. Y quien tenga más cercana la batalla que la lucha por los derechos en su mente, pensará "guerra". Porque los conflictos armados en los que cada bando defiende un sentimiento nacionalista diferente llegan hasta nuestros días (sólo hay que remontarse hace unos años a la guerra de la antigua Yugoslavia o fijarnos en la segregación kosovar que tanta polémica ha desatado y a la cual se ha temido tanto). Pero eso no hace más o menos válida una opción u otra. Ambas son lo mismo. Ambas son "independencia", aunque a su manera.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Perdida la ética por el ansia de publicar más y mejor

Es común ya en los medios ver cómo la ética profesional de la que tanto se ha hablado a lo largo de la historia se va al garete con tal de publicar unas líneas más o tener a unos cuantos telespectadores más pegados al televisor. Esos ideales de los que hablaban los teóricos anteriores a la Revolución Francesa han quedado lapidados por las grandes empresas que no buscan más que un mayor beneficio y para las cuales las noticias no son más que amasijos de palabras que valen su peso en oro. Y todo esto resulta en algunos casos muy preocupante.
Y digo todo esto porque hoy, una vez más, hemos podido ver cómo un individuo queda totalmente descubierto ante las personas que consultan los medios: Massimo Tartaglia, agresor del primer ministro italiano Berlusconi. Los medios no han dudado en publicar la identidad del agresor y algunos como El Mundo le han dedicado incluso un pequeño espacio para explicar su historia y mostrar una fotografía del hombre en el momento de su arresto.
Con el caso de Diego Pastrana, acusado de violación y maltrato erróneamente, aún coleando en la memoria de los lectores, los periódicos no dudan en devorar al individuo que ha perpetrado el "delito" (y entrecomillo delito porque por el momento ningún juez ha condenado a Tartaglia). No han tardado en desmenuzar ante la audiencia la vida del agresor, aunque haya procedimientos que exigen que la identidad de un criminal no debe ser revelada hasta que sea efectivamente condenado. Porque con revelaciones como esta, no hace falta que un juez condene al infractor. Ya lo condenan los medios. Ya Massimo Tartaglia difícilmente volverá a ser un hombre normal, aunque con sus problemas, como ese tratamiento psiquiátrico al que por lo visto se somete desde hace diez años. Ahora es el agresor de Berlusconi. Y este tipo de cosas son muy peligrosas, sobre todo si hablamos de un país en el que las mafias están tan presentes como en Italia. Porque, para ser sinceros, cuando leí la noticia, pensé que este hombre puede haber firmado su sentencia de muerte. Pensamiento que se reafirma al toparme con su nombre e incluso con su fotografía.

El puñetazo que a tantos les habría gustado dar

Hace unas horas se publicaba en los medios una noticia que está siendo la portada de todos los periódicos de gran parte del mundo (los únicos en los que no me topo la noticia son los de Estados Unidos, que parecen demasiado ocupados con el escándalo de faldas de Tiger Woods). El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha sido agredido por una de las personas asistentes a uno de sus mítines. Se hablaba en primera instancia de un puñetazo, aunque ahora las informaciones se decantan por un impacto con un objeto metálico lanzado por un hombre de 42 años que llevaba varios años bajo tratamiento psiquiátrico.
Pero lo más sorprendente de la noticia no creo que sea el hecho en sí, sino la reacción que provoca. Porque no resulta del todo sorprendente que un personaje como Berlusconi, con altas dosis de prepotencia y una gran desfachatez a la hora de dirigir el país del cual se le ha puesto al mando, sea agredido. Al fin y al cabo, ¿a cuántas personas puede haber perjudicado con sus políticas?
Y si no se cree que este señor sea un personaje un tanto detestable, de esos a los que efectivamente dan ganas de agredir, fíjense en su reacción. Sus escoltas le han metido en un primer momento en el vehículo oficial en el que se disponía a irse en el momento del impacto, pero él al momento se ha salido y ha buscado con la mirada al agresor. ¿Es esa una actitud digna de un dirigente político con peso internacional? ¿Es normal que un hombre que negocia el destino de su país, e incluso del mundo en la parte que le toca, se revuelva como un niño al que ha pegado un compañero de clase?



PD: Aclarar que no apruebo los métodos utilizados por el señor que arrojó el objeto en cuestión. Por muy deplorable que sea una persona, no creo que este tipo de medidas sean las adecuadas. La palabra es nuestro bien más preciado, y es mejor blandir una lengua afilada que diez contundentes objetos para golpear la cara de la oposición.

Papá, ¿por qué somos del atleti?

Me imagino que les sonará la pregunta que da nombre a esta entrada. Sí, la famosa frase del anuncio publicitario en que un hijo le preguntaba a su padre y este no sabía responderle. Pues les puedo asegurar que no sólo sale en el conocido spot de la entidad colchonera, también sale de los labios de muchos graciosos que desde la euforia victoriosa nos miran por encima del hombro. Y la verdad es que yo mismo me he hecho la pregunta alguna vez en una de esas tardes aciagas en las que vemos romperse ilusiones frente a un televisor que muestra la catástrofe del equipo de mis amores. Y aunque la respuesta es efectivamente compleja, existe.
Porque ser del atleti, efectivamente, es algo difícil de explicar, y aún más de entender. Ser del atleti no es como ser del madrid o del barça. Del atleti "se es", del madrid o del barça "se hace". Uno ve los éxitos del madrid o del barça y decide seguir su senda triunfal. En cambio, del atleti se aprende a ser durante la infancia, aprendiendo a apreciar cada momento, cada partido, como un instante único. Cuando un aficionado ve al atleti no mira la clasificación de la liga para saber cuántos puestos subirá o bajará si gana o si pierde. Mira a los once jugadores que representan a ese equipo al que rinde pleitesía cada domingo. Disfruta con cada chispazo de genialidad de sus delanteros. Sufre con cada error de la defensa. Vive el fútbol en su esencia.
Porque el atleti es algo más que un equipo (y no quiero con esto equipararlo al barça, que es "más que un club"). El atleti es el equipo más realista del mundo, al menos bajo mi perspectiva. Es un equipo con rachas buenas y malas. En el que cada instante es incierto. Puede encadenar la mejor racha nunca vista y romperla con el equipo menos esperado para ello, encadenando los peores registros de su historia (o viceversa). Puede perder con el colista y al día siguiente ganarle al líder (como en esa temporada en que fue el único equipo que ganó el goal-average al intratable barça de Ronaldinho, a pesar de que quedara fuera de puestos europeos). ¿No es así la vida misma? ¿No tenemos todos rachas buenas y rachas malas? ¿No vivimos todos cada momento con una intensidad diferente al resto?
Porque muy mal que le vaya, aunque baje a Segunda, sus hinchas siguen ahí. Algunos se irán, pero la mayoría de los que le han acompañado en sus días de gloria lo hacen también en los de penurias. Porque la hinchada colchonera no es una masa abonada a la victoria, sino una afición amiga, que se siente partícipe del destino del conjunto y le sigue hasta la tumba, hasta cuando un pésimo gestor desbarata un gran equipo y lo sume en la miseria, siguen ahí. Porque la hinchada del atleti no son seguidores de un equipo, son verdaderos amigos que comparten un sentimiento.
Porque veo que ser del atleti es algo que se puede decir con orgullo. Es un signo de identidad. Nos llueven las críticas de aquellos que se esconden tras los títulos (de hecho, es muy común entre los aficionados del madrid, o al menos a mí me lo parece, responder a las críticas con el palmarés de su equipo, aunque nada tenga que ver con la conversación) y las recibimos con la cabeza más alta o más baja, pero aguantamos el aluvión. Y que digan lo que quieran. Yo soy del atleti y lo seguiré siendo.
Porque nos pueden intentar convencer de que nos pasemos a uno de esos equipos que no exigen el sufrimiento del atleti (como anécdota diré que a mí me llamaban Solari en el bar "Los Hermanos" de Conil porque tenían la esperanza de que algún día hiciera como el jugador y pasara del atleti al madrid) pero nosotros seguimos repitiendo que somos del atleti. Y dirán las estadísticas lo que quieran y los expertos rezarán misa, pero nosotros seguiremos diciendo que el atleti es el mejor equipo del mundo.
Porque su rumbo es igual de incierto como el de nuestra vida. Porque su hinchada es como los amigos que a todos nos rodean en malos momentos. Porque apreciamos cada partido y cada momento de la vida. Porque somos del atleti.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Discursos nacionalistas

Ayer terminaba la campaña a favor de las consultas de autodeterminación convocadas en Cataluña. Y cerraba con un discurso del presidente de uno de los equipos de fútbol más fuertes de la liga española y del panorama mundial en general: el F.C. Barcelona. El señor Joan Laporta dio un discurso con gran ardor reivindicando, como ya le hemos visto hacer más de una vez, la independencia de Cataluña y su identidad como nación. Y me parece mal.
No me parece mal que pida la independencia de Cataluña. Está en su derecho. Lo que me parece incorrecto es que lo haga como presidente de una entidad tan grande como es el F.C. Barcelona.
El equipo de fútbol es una organización que se supone apartada del mundo de la política, con la función de dar espectáculo a los aficionados y beneficios a los inversores. Y el conglomerado social que compone la hinchada del Barça es tan grande que seguro que hay miles de independentistas catalanes entre sus filas, pero también podemos encontrar miles de aficionados que se consideran españoles y no están de acuerdo con la causa (más si tenemos en cuenta el gran seguimiento que tiene este club fuera de Cataluña). Por ello, considero una total desfachatez que el más alto directivo de la entidad de discursos en pro de una opción política que seguro no comparten muchos de los que le han votado para que esté a la cabeza del proyecto culé.
Si el señor Laporta quiere pedir la independencia de Cataluña, que lo haga, pero como individuo catalán que se siente catalán y no español, no como presidente de un club catalán.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Kubrick's Full metal jacket

Acabo de ver la famosa película de Stanley Kubrick La chaqueta metálica, uno de los tantos filmes sobre la guerra de Vietnam. Y la verdad es que no esperaba gran cosa (a pesar de que Kubrick sea todo un maestro, como demuestra en La naranja mecánica y, sobre todo, en El resplandor) pero me ha sorprendido bastante.
Durante la trama seguimos la carrera militar de un personaje, apodado al empezar su instrucción Joker (Bufón según la traducción española). Y vemos la dureza del servicio y como algunos de sus amigos mueren. Y con esas muertes, y esa crueldad que vemos en la guerra, Kubrick nos hace sentir asco por la guerra. Porque esta película no es un canto de alabanza a la gloriosa causa norteamericana en Vietnam. Es una dura crítica que busca salir de las mismas entrañas del conflicto. Y lo vemos en la crueldad bélica, pero también cuando Animal Mother (Pedazo en la traducción española) le rebate al "nuevo" que un militar alcanzado por el fuego vietnamita no ha muerto por "la libertad", que no ha muerto por una palabra, que luchan por sobrevivir a la matanza.
Pero lo que me parece más curioso es que siempre que escucho hablar sobre esta película se nombra el periodo de instrucción, con el personaje Private Pyle (Recluta patoso según el doblaje) como protagonista. Pero yo me quedo con otro momento. En el minuto 67 de película, cuando uno de los soldados habla con un cadáver vietnamita sentado a su lado y dice que está contento porque son unos enemigos dignos, y que cuando acaben con ellos no tendrán nadie digno a quien disparar. Creo que dice mucho.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Derechos de autor: reivindicaciones

Seguimos con el constante baile de información apoyando o criticando el intercambio de productos culturales sujetos a derechos de autor. Los jueces no consideran delictivas las webs de enlaces que la 'Comisión de Propiedad Intelectual' perseguirá. Catedráticos de derecho elevan su voz para exponer que esta práctica vulnera los citados derechos. Y muchas más. Pero, resumiendo, todo sigue en el aire. Y con muy pocas reflexiones claras realizadas.
Y es que yo creo que, más allá de la abstracción sobre los derechos y lo que son o dejan de ser, debemos mirar al colectivo que pide este cambio y analizar su petición en su contexto social.
El reparto de las ganancias de discos está muy seccionado, y tras el gran porcentaje que se queda entre distribuidoras, la parte dejada a la discográfica y al artista es bastante pequeña, y por supuesto la mayoría se la lleva la gran empresa, con lo que se necesitaría de una venta masiva de discos para ganar las sumas de dinero que tienen la mayoría de cantantes. Así, la gran fuente de ingresos del cantante está, claramente, en los eventos que ofrezca con el aliciente de su presencia. Los conciertos son su mayor negocio, ya que ahí se elimina el porcentaje de las distribuidoras (tan sólo hay un cierto gasto en publicidad) y queda la mayor parte para el artista y la discográfica que le represente. Por tanto, si a los interesados les resulta igual vender más o menos discos, ¿por qué tiene tanta relevancia este movimiento?
Nos encontramos con que una gran parte de aquellos que levantan la voz en nombre de los autores, son artistas prácticamente retirados, con la vida hecha dentro de lo que cabe, que ya no ofrecen conciertos aunque siguen sacando algún que otro disco. Vimos en la manifestación de hace poco a Loquillo, Txus di Fellatio, Ana Torroja... Pero no estaba, o al menos no sale en los periódicos, ningún joven cantante emergente. Y es algo lógico ya que los nuevos tienen que hacerse un hueco en el mercado, aún tienen que ganarse a sus oyentes poniéndose ante ellos. Sin embargo, un "viejo roquero" como Loquillo o un músico tan emblemático como lo ha sido Txus di Fellatio en su grupo Mägo de Oz (con el que, por cierto, ya se mostró reacio a tocar en un concierto en Chiclana al que yo asistí y tuvo que ser reemplazado por otro batería) ya no dan conciertos apenas porque no necesitan de esos ingresos y les vale con sus contratos con las grandes discográficas (o con las discográficas que ellos mismos montan, promocionando a nuevos talentos).
Por tanto, aunque es cierto ante todo que los derechos de autoría son algo muy serio y que debe respetarse ya que son el reconocimiento ante el ingenio y trabajo de una persona, comparable en su medida con una patente científica, tampoco creo que haya ahora que divinizar a los autores. Su trabajo es digno de alabanza y debe estar socialmente reconocido y bien remunerado, pero tampoco creo que por una canción haya que mantener de por vida a un artista y a todo su séquito. El artista no es más que cualquier otro ciudadano, y como el resto debe trabajar para ganar un sueldo. Ganará más o menos y en función de ello deberá actuar un mayor número de veces o no, pero resulta bastante absurdo que haya que perseguir a aquellos que burlan un sistema que de por si contiene la injusticia de una exageración de los méritos y un pago reiterado y abusivo de los mismos (como son la mayoría de los cánones digitales que la SGAE impone).

Contra el racismo, cuentos

Hace una semana, el canal del portal Youtube "Aniboom", de la cadena Fox, sacó el vídeo que se puede ver sobre estas líneas. Recomiendo verlo antes de leer esto, aunque como está en inglés explicaré de qué va por aquellos que naturalmente no lo entiendan.
En un planeta verde, donde las personas, los animales, las plantas y las cosas son verdes, vive una pequeña niña (del mismo color, por supuesto). Un día, pasa algo extraordinario. Una nave roja aterriza en el planeta, y de ella baja una pareja y su hija, todos de color rojo. La familia se queda a vivir en el mundo verde y Zoé (la niña verde) se hace amiga de Mao (la chica roja). Zoe le enseña a Mao su mundo. Y un día, Mao tiene que volver a su mundo y le deja a Zoe su osito de peluche rojo, con el que duerme a partir de entonces la niña y sueña con recorrer el colorido universo.
Un vídeo breve pero intenso. Con un mensaje cargado de significado. Con una niña verde que convive con otra roja. ¿Y qué tal si cambiamos los colores? Porque en nuestro mundo, multicolor, también nos vemos muchas veces ante la convivencia con seres de otros colores, que no son exactamente el mismo. Y aunque haya personas que les ignoren, también hay gente que, como Zoe, los acoge con cariño y disfruta al máximo de su aportación nuestra cultura monocromática. Así que, ¿por qué no somos un poco más verdes y admitimos a los rojos que vemos en nuestras vidas?

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Artistas

A veces nos encontramos con gente que hace cosas espectaculares. Increíbles obras de arte que ni siquiera imaginábamos como posibles. Porque existe mundo más allá de la pintura, escultura, etc. Porque, como reza la canción "All star" de Smash Mouth, "las grandes estrellas rompen los moldes". Y desde luego, Kseniya Simonova, una joven ucraniana, es una de estas innovadoras con mucha genialidad que mostrar al mundo.

Anuncio de The Poliesters para Puntomatic

Hoy me han puesto en clase un anuncio de hace un par de años que me ha parecido bastante gracioso (además de innovador por la forma de sus reivindicaciones de tipo social), y creo que no estaría mal compartirlo con aquellos que leéis mi blog (aunque estéis aquí de pasada). ¡Qué no todo va a ser seriedad, hombre!

martes, 8 de diciembre de 2009

El público también influye en la obra

Hace un par de días estuve viendo una obra de teatro. "El milagro de Ana Sullivan", de Artue Penn, fue interpretado magistralmente por el grupo de teatro de la localidad gaditana de Conil de la Frontera. Cada línea del guión fue trasladada al escenario con singular maestría por el reparto de la obra, compuesto por ocho actores, más si tenemos en cuenta las constantes zancadillas que suponía un público al que le faltó un toque de educación y pudor.
Porque en el teatro es vital la cooperación del público para con los actores. Un móvil que suena descentra al intérprete, que puede ver cortado su diálogo y liarse con su texto, además de que dificulta la llegada del sonido a los espectadores y les saca de la trama, que podían estar siguiendo con avidez. Los flashes de las cámaras, aunque este tipo de distracción suele provenir de los familiares mismos de los actores, que orgullosos quieren inmortalizar a sus seres queridos, pueden cegarlos mientras actúan y provocar una interrupción que parta el hilo de la historia, además de que también sufren ese destello y despistan al auditorio.
Y es que, la actitud de algo tan aparentemente poco influyente como los miembros del público, puede influir ampliamente en la marcha del teatro.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Compatibilidad de ideologías

Escuchamos hablar casi a diario de ideologías políticas contrapuestas. Derecha e izquierda. Fascismo y comunismo. Democracia y autocracia. Y llega a parecer que uno o es lo uno o es lo otro, y que será incompatible con los que no sean "de su lado".
Pero hoy he recordado un episodio de hace un par de años. Al asistir a una misa de difuntos (ya que no comparto las creencias cristianas, pero las muertes de seres queridos duelen igual independientemente de la religión) recordaba a esa mujer por la que yo estaba allí. Anciana familiar mía, siempre ha sido y será para mí un ejemplo a seguir. Con una edad muy avanzada, a la que muchas de sus congéneres ya estaban encerradas en casa lamentando su decadencia física, ella daba paseos por la playa, e incluso se atrevía a bañarse en las frías aguas del Atlántico. Y siempre tenía una sonrisa y una anécdota para cualquiera. Era en si esa filosofía de vida que tanto admiro, según la cual la edad no es más que una construcción mental que no sirve para nada.
Y ante un trabajo en el que tenía que hacer la historia de vida de alguna persona mayor, me decidí por ella. Una persona con una vida agitada y muy interesante.
Llevé a cabo las entrevistas con ella y con su hija también delante, que ayudó a recordar cada detalle de su vida. Y se veía perfectamente que ambas tenían un corte bastante conservador, eso que llamamos "derecha política". Y como en este mismo blog se puede ver, yo soy de eso que llamamos "izquierda política". Pero en ningún momento me sentí incómodo, por mucho que hablaran de política y que según parece creerse muchas veces no se pueda concebir que una persona conservadora y otra progresista puedan coincidir.
Pero en ese salón en el que se realizaron las entrevistas, todos teníamos una cosa en común: el aprecio por la vida humana y por toda esa gente con la que vivíamos. Porque ella lloró cuando murió Franco. Pero lo hizo porque para ella pensó en la muerte de un hombre, no un dictador. Miraba antes a las personas como seres humanos. Ayudó siempre que pudo a los pobres a través de las instituciones eclesiásticas habilitadas para ello. Y conoció perfectamente el hambre que en nuestra tierra, Conil de la Frontera, se vivía a principios del siglo pasado. Y en todo eso, por muy "azul" que fuera ella y muy "rojo" que fuera yo, coincidíamos.
Y es que, muchas veces, tenemos que hacer esas diferencias dicotómicas entre bueno y malo, blanco y negro, y se nos olvida que todos tenemos cosas en común, como un cuerpo, un cerebro y, sobre todo, un corazón.

A pesar de todo, el botellón es necesario

En los días de descanso de este puente me he vuelto a mi pueblo natal, Conil de la Frontera. Y una vez de nuevo con mis viejos amigos, me dispongo a salir una noche en busca de caras conocidas por esta tierra que ha quedado atrás para algunas cosas pero con la que me une mi pasado. Y al quedar para salir me recuerdan una cosa que había caído en el olvido: el botellón está prohibido en todo el pueblo.
Hasta final de este verano, este evento estaba permitido en una parte cercana a la playa, junto al río que baña su costa. Pero el ayuntamiento, ante el acoso de las asociaciones de vecinos que se quejaban con razón del tremendo jaleo y la suciedad que dejaba como rastro esta práctica, decidió prohibir la realización de esta macroreunión periódica de jóvenes.
Pero la cuestión es que ahora se plantea un problema. ¿Qué se hace con esos cientos de jóvenes que quieren pasar un buen rato con sus amigos y que huyen del precio abusivo de los pubs?
Porque prohibir una práctica es muy fácil, pero no tanto es habilitar una forma de que ese sector de la población disfrute de la noche en comunidad y con jolgorio. Buscar una zona donde llevar a cabo esta actividad resulta pesado, además de la inversión que supondría el comprar el terreno del que se dispusiera (y que si no puede estar rodeado de viviendas será porque está en una zona dejada de la mano de dios, a la que se negarán a ir, haciendo botellón donde siempre). Y buscar alguna manera de regular los precios de los locales de copas nocturnos, de forma que la juventud pueda buscar en estos negocios la solución ante la prohibición del botellón exigiría una inversión dura o un control de los locales demasiado duro para una democracia con cierto corte liberal.
Así que al final se tira por lo fácil. Se prohibe esta práctica, necesaria para que los jóvenes tengan un lugar y tiempo de esparcimiento con sus iguales, y a quienes se atrevan a violar esta prohibición (que son la mayoría), pues se les multa, aumentando así ya de paso la recaudación de la jornada.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Iron man

Anoche, cansado y aburrido, buscaba alguna película para ver, que no pidiera demasiado rendimiento cerebral. Y la encontré. Iron man. Una película de acción con superhéroes y efectos especiales que no prometía ir más allá del simple frenesí que tanto nos vende el Hollywood actual.
La película en si no es nada del otro mundo. Argumento decente, tergiversación del personaje cuando les conviene (el final de la película es algo que nunca pasó en los cómics, ni pasará) y unos efectos especiales omnipresentes (aunque para mi gusto mejorables). Pero lo llamativo del filme no es ninguna de estas cosas, sino la propaganda política que conlleva. Porque el protagonista es secuestrado al principio de la película. ¿Y quién lo secuestra? Pues según vemos, un grupo talibán.
A lo largo del filme nos encontramos varias referencias a la milicia talibán, en la que se reflejan casi todos los tópicos de los malos de película de este tipo. Pero es que, ante este hecho, me he metido a buscar en Internet para averiguar si era así en los cómics de Iron Man. Y sí. La historia del cómic de Iron Man nace al ser secuestrado en la selva de Vietnam en plena guerra, aunque por lo visto también hay referencias a que fue en la Guerra del Golfo o en Afganistán (casualmente, todas guerras de Estados Unidos, aunque en diferentes momentos).
Y es que, que mejor que un individuo forrado de hierro para combatir a los malvados talibanes (que hay que ver qué malos son).

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Una clasificación con la mano y una condena por tramposo

En las últimas semanas no paran de asediarnos con discusiones sobre aquel balón que el jugador francés del Barcelona Thierry Henry controló con la mano y significó un gol que daba la clasificación para el mundial de Sudáfrica a su selección en lugar de la irlandesa.
Y es cierto que la hizo, y que el árbitro debió pitar. Pero no fue así. El colegiado vio válida la jugada y dio el gol.
Y una vez que el árbitro ha dado ese gol por válido ya no hay remedio. Podrán quejarse todo lo que quieran los medios irlandeses, llamar tramposo a Henry y llevar a cabo la mayor campaña de desprestigio hacia Francia del mundo. En el acta del partido pone "gol de Francia". Y así ha pasado ya muchas veces.
No se si se recordará esa famosa jugada apodada "la mano de Dios". O ese gol de Agüero en su primera temporada en el Atlético al Recre con la mano, que tanto odio entre la afición del equipo onubense le ha valido.
Siempre el rival ha salido muy enfadado, como cualquiera cuando le vencen en un partido por una acción ilegal, pero no tiene sentido acosar al jugador y a la FIFA (que de hecho se ha visto obligada a abrirle expediente al jugador). Si ahora cambiaran de idea y se repitiera ese partido, o entrara Irlanda en el Mundial como trigésimo tercera selección, sería un feo gesto hacia esos equipos que ya antes han perdido en similares condiciones y han tenido que acabar aceptando la injusta derrota.

Sobre el acceso a Internet y las manifestaciones "en pro de la música"

Seguimos con el tema de la piratería. Porque hace poco que en el Parlamento Europeo se discutía (y aprobaba si no me equivoco) una ley que permitiría a las compañías telefónicas cortar el acceso a Internet de aquellos usuarios que descargaran archivos sujetos a derechos de autor sin necesidad de autorización judicial. Esto significaría que las empresas a las que pagamos una suma de dinero estratosférica en comparación con el acceso a la Red que nos permiten (y este hecho lo corroboran diferentes estudios a nivel europeo) pueden acabar con nuestra conexión porque nos descarguemos cualquier tipo de documento bajo este tipo de protección (aunque nosotros desconozcamos que el artículo en cuestión está sujeto a este tipo de derecho).
Pero nuestro querido gobierno nos transmitió rápidamente mensajes de tranquilidad, puesto que en nuestra nación se regularía de diferente manera, dando mayor libertad al usuario... o eso decían. Pero resulta que ahora, si buceamos en los medios en busca de información (he tenido que hacer una búsqueda en elpais.com ya que en la portada no constaba y en elmundo.com ni siquiera se encuentran buscando) nos daremos de bruces con que nuestros dirigentes han dado luz verde a la Ley de Economía Sostenible, que introduce entre otras cosas la "salvaguarda de los derechos de la propiedad intelectual" como motivo para la restricción por orden judicial del acceso a Internet (nota: este dato tal vez le pueda venir bien al señor Rajoy para llamarle mentiroso a Zapatero en su próximo debate).
Y se está favoreciendo a la industria por encima del ciudadano (como ya se ha hecho tanto en la actual crisis con esas ayudas a los bancos), porque lejos de llevar el debate a las altas esferas y buscar una solución que intente contentar a la mayor parte posible, se aprueba una ley que perjudica a un sector de la población (esos "piratas" que demoniza la SGAE).
También vemos entre estas noticias que se ha creado una "policía" cultural de Internet, para husmear la Red en busca de páginas que faciliten las descargas de material sujeto a derechos de autor. A priori resulta impactante el control al que parece estar dispuesto a someternos el Gobierno en relación a este tema, pero no desestimemos las posibilidades de esta medida. Al menos, si se ciñen a su nombre, creo que cerrarán los sitios web de la mayoría de los asistentes a la manifestación frente al ministerio de industria, turismo y comercio (porque si a lo de Bisbal, Chenoa y compañía se lo considera cultura... apaga y vámonos).
Y por si no fuera suficiente con los abusivos cánones que pagamos con todo producto remotamente informático y estas últimas restricciones, las "altas esferas" de la música ( por llamar de alguna manera a un conglomerado de gente seriamente encabezado por Loquillo y con insignes personajes como Txus di Fellatio entre los asistentes) se manifiestan en frente del ministerio de industria, turismo y comercio mientras sus representantes se reúnen con el respectivo ministro para pedir mejoras de su situación, diciendo que "si esto sigue así, la música desaparecerá en cinco años".
No creo que la música vaya a desaparecer. Ya existía antes de la industria discográfica. Y en mi opinión la sobrevivirá. Cambiarán los formatos y los soportes, y sobre todo las estructuras productivas, pero la música seguirá viva. Y tal vez más viva que nunca, ya que puede que se aleje de esa producción industrial en la que se decide en un despacho qué vamos a escuchar. Tal vez la organización musical sea más individual y quede más en los propios grupos musicales y sus representantes la supervivencia de estos.

PD: Dejo un vídeo del semanario "El Jueves", al que estoy siguiendo a través de Youtube desde su rifi-rafe con Ramoncín, que tiene algo que ver con el tema:

PD2: Añado el enlace a un manifiesto en contra de la Ley Sostenible del Gobierno en relación a este tema. Lo acabo de encontrar y, aunque no coincido en todo, me parece interesante y razonable en gran parte de sus puntos.