domingo, 14 de noviembre de 2010

Adiós a un grande de nuestro cine

Hoy ha sido enterrada bajo la lluvia una estrella. Un mito del cine español, nada menos que Luis García Berlanga, murió ayer a sus 89 años y ha sido enterrado hoy en Pozuelo del Alarcón. Muchos personajes del panorama del cine y de la política españoles han acudido a dar el último adiós al insigne director.
Y no es para menos. Este señor cuenta en su haber con una carrera tras las cámaras como pocas podemos encontrar en la historia de nuestro país (e incluso de otros países). Grandes obras como Bienvenido Mister Marshall, El verdugo o La escopeta nacional, todas marcadas por la visión y crítica de la sociedad en la que vivía, sobre todo las pertenecientes al periodo de la dictadura franquista, son la tarjeta de visita que deja este señor en nuestro mundo para recordar su paso por él.
Así que, qué menos que dedicarle un solemne y sincero adiós a este genio que nos ha dejado. Una vez más, en el universo se apaga una estrella. Eso sí, no duden que su luz se seguirá viendo en nuestro planeta durante muchos años más.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Compenetrar egos es complicado

Para aquellos que no sean seguidores del mundo del baloncesto (y para los que lo sean pero no se hayan enterado), anoche arrancó la temporada 2010/11 de la NBA con tres partidos: un Celtics-Heat para inaugurar la 'regular season' y Blazers-Suns y Lakers-Rockets para continuar el espectáculo. Jugaron españoles en dos de los partidos: Rudy estuvo 22 minutos en pista en los Blazers para ganar por 106 a 92 al equipo de Phoenix con 7 puntos del mallorquín y Pau Gasol anotó 29 puntos y cazó 11 rebotes para llevar a los Lakers a la victoria contra el combinado de Houston. Pero en realidad las miradas anoche no estaban puestas en ninguno de estos dos duelos, sino en el inaugural: los veteranos Boston Celtics recibían a las estrellas de los Miami Heat. Un duelo entre aspirantes al título de campeón de la NBA.
Dos equipos aspirantes al título. Dos proyectos completamente diferentes. El de los locales, los Boston Celtics, un equipo que desde hace varios años se nutre de grandes jugadores en sus últimos años como jugadores y algunos jóvenes segundones, con Pierce, Garnett y Ray Allen, todos por encima de los 30 años, como piedras angulares, escudados por un joven Rajon Rondo y algún jugador más como Perkins, a los que este año se han sumado jugadores de la talla de Nate Robinson y los hermanos O'Neal, Jermaine y el mítico Shaq.
Frente a ellos, un equipo que el año pasado tenía una estrella, Dwyane Wade, a la que han sumado otras dos este año: el valoradísimo ala-pívot Bosh y el famoso alero (y para muchos heredero de Jordan en grandeza, aunque no para mí) Lebron James. Todos ellos secundados por una serie de suplentes y jugadores de rotación como Udonis Haslem, House o Carlos Arroyo.
El partido se presentaba como una prueba de lo que podían llegar a hacer estos equipos. Los 'Beach Boys' de Miami (como ha sido apodado su trío de estrellas) tenían que acabar con las viejas glorias reunidas en Boston. Y los treintañeros del equipo verdiblanco tenían que demostrar que la veteranía y compenetración está por encima del físico y la calidad de tres jugadores puntuales.
A la hora de la verdad, Boston defendió bien (mucho mejor que Miami, que en ataque se nutrió en gran parte de los triples y algunas geniales penetraciones de 'King' James y Wade) y mostró tener un bloque con gran compenetración, aunque aún hay aspectos que trabajar (y el hecho de que Shaquille O'Neal ya no sea capaz de correr para hacer una ayuda en defensa me parece que indica que tal vez no esté para jugar en un equipo que quiere optar al anillo de la NBA). El ímpetu de las jóvenes estrellas del equipo de Florida fue frenado por una buena defensa y calcinado por un ataque bien llevado. Los Celtics llevaron el mando durante todo el partido, salvo por sendos bajones en el tercer y cuarto cuarto que permitieron soñar con la victoria a los Heat, una de ellas cercana al final.
Así que, tras este partido, se confirma lo que la mayoría de analistas deportivos de la NBA decían: Boston tendrá que saber racionar a sus veteranos para conseguir algo, y las estrellas de los Miami Heat tendrán que saber acoplarse, compenetrar su calidad y acallar un poco sus egos probablemente.

martes, 19 de octubre de 2010

Tranquilos, saldrá indemne

Ayer fue arrestado en Italia un militar de la Guardia de Finanzas acusado de irrupción ilegal en archivos secretos de la policía para espiar a adversarios del primer ministro del país. ¿Y quién es dicho político cuyos rivales estaban siendo vigilados? Efectivamente, Don Silvio Berlusconi. Sí, ese mismo señor que se ha divorciado de su mujer recientemente tras ver cómo se publicaban fotografías e incluso un testimonio de algunas de sus entretenidas fiestas acompañado de lindas damas de compañía. Sí, ese mismo que ostenta el cargo político de mayor importancia en el país tras haber sido elegido democráticamente (con una ayudita de sus amigos de la Liga Norte).
El político italiano ha visto su nombre envuelto en un escándalo de espionaje, aunque por ahora no haya sido de manera directa. Este hecho haría tambalearse la imagen de cualquier político (además de las sanciones judiciales que pudiera acarrear)... pero no la de Berlusconi.
'Il Cavaliere' ha sido ya juzgado por varios casos judiciales y ha visto su figura vuelta en escándalos como la fiesta mencionada anteriormente, en la que se le pudo fotografiar en una de sus mansiones con varios empresarios y prostitutas pasando una tarde agradable, por decirlo de alguna manera. Y por más trapos sucios que salen sobre él, no se observa cambio alguno. Sigue sin ser gravemente sancionado por alguna de sus tropelías. Sigue sin verse mínimamente cuestionado. Y sobre todo, sigue siendo votado.
Así que, señores detractores del mandatario romano, no esperen que este caso suponga un antes y un después en la figura de Berlusconi. Y en cuanto a sus seguidores, tranquilos, que saldrá indemne.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Una vía equivocada

Es 11 de septiembre. A la mente de muchos seguro que viene el recuerdo del incidente que ocurrió en esta misma fecha en 2001. El impacto contra las torres gemelas de dos aviones que habían sido secuestrados por integrantes de Al-Qaeda. En la fecha del noveno aniversario de tan funesto incidente debemos ofrecer nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, aunque sea silenciosamente, y desear con todas nuestras fuerzas el fin de la violencia y de las muertes de inocentes en el mundo.
Sin embargo, hay gente que ante el recuerdo de esta tragedia reacciona de manera distinta y se mueve más por el odio que por la pena. Este es el caso del pastor evangelista Terry Jones, del estado de Florida, que ha propuesto la quema de ejemplares del libro sagrado musulmán, el Corán, como una supuesta muestra de agresividad, un intento de mandar a los radicales islámicos el mensaje de que "si ellos nos atacan, nosotros les atacaremos también". Esta propuesta, por un lado, ha sido seguida por unos 50 seguidores según los medios de comunicación. Por otro lado sin embargo, ha sido condenada por políticos, cargos del ejército estadounidense, instituciones como la OTAN, e incluso el propio Vaticano, ya que sólo conducirá a aumentar la tensión existente con los países islámicos.
La iniciativa del párroco norteamericano supone un gesto hostil hacia la cultura musulmana y si llega a llevarse a cabo tendrá una serie de consecuencias. Entre esas consecuencias, multitud de mandos militares y analistas coinciden en que supondrá la muerte de un mayor número de soldados en estos países.
La quema de coranes implica posicionarse como enemigo de los musulmanes, alejándose de la idea de concordia y estabilidad que los organismos internacionales y el gobierno estadounidense busca con la política en Oriente Medio. Supone dar razones a los extremistas islámicos. Reafirmar su posición poniendo frente a ellos a un rival al que podrán representar con mayor facilidad aún: ese que quema el libro cuyas enseñanzas veneran.
Por todo esto, se deben abandonar ideas como esta, ancladas en un sentimiento de odio y rencor que sólo nos llevará a una espiral de violencia con la que nadie saldrá ganando. La respuesta ante el 11-S no es insultar a la religión musulmana ni agredirla, sino tender la mano para que comprendan el error de tales actos. Como dice la Biblia, "si alguien te golpea, pon la otra mejilla". No busques la confrontación. Muestra que la violencia no llega a ninguna parte, pero si la comprensión. Por tanto, no debemos actuar con violencia ante las agresiones de los terroristas islámicos, sino mostrarles que no es el camino y que los occidentales no somos los enemigos. Mostrar que lo importante de la religión musulmana es que predica el auxilio a los desamparados y la buena convivencia en comunidad, valores que también comparte el cristianismo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Hipocresía

Durante las últimas semanas nos han llegado a través de los medios dos noticias sin aparente relación: la condena a morir lapidada de Sakineh Ashianti, viuda de 43 años acusada de adulterio, y cuya ejecución ha sido detenida e incluso revocada gracias a la presión internacional, y por otro lado la expulsión de los rumanos y búlgaros de etnia gitana establecidos en Francia. El primero de los dos casos, el de la iraní Sakineh, ha traspasado las fronteras del país islámico gracias a los esfuerzos de su primer abogado (que tuvo que huir a Turquía tras pedir ayuda a la comunidad internacional) y ha motivado el apoyo de todas las instituciones internacionales, así como de la mayoría de líderes políticos. El segundo caso, el de la expulsión de gitanos de Francia, es más reciente aún y está levantando ampollas en la Unión Europea, que trata de evitar estos hechos ya que suponen una violación de los acuerdos de libertad de movimiento para los trabajadores dentro de dicha organización interestatal.
Ambas noticias no parecen tener relación alguna. Sin embargo, hay un nombre relacionado con ambas: Nicolas Sarkozy. El presidente francés, que está siendo tan cuestionado en el seno de la Unión Europea, brindó hace pocas semanas su apoyo a Ashianti y la declaró responsabilidad de Francia. Denunció la barbarie de la legislación iraní y reclamó el derecho a la igualdad entre sexos que tan poco extendido está en el mundo islámico.
Por tanto, se ha podido ver así la doble moral del político francés, que por un lado lucha junto con toda la comunidad internacional por los derechos de las mujeres en lugares lejanos de sus competencias y por otro expulsa del país a familias enteras por pertenecer a una etnia determinada. Hemos visto bajo su mandato como se daba lugar a múltiples propuestas de un carácter xénofobo o muy poco respetuoso con otras culturas, como ha sido el contrato que todos los inmigrantes deben aceptar en dicho país o la prohibición del velo. Y ahora se dedica a desmantelar poblaciones gitanas mientras brinda su apoyo a una mujer en problemas que está a cientos de miles de kilómetros de distancia de Francia.
En conclusión, aunque el apoyo a la viuda iraní acosada por la justicia de su país sea un gesto loable, enmarcado en el contexto de su política interior parece ser un lavado de cara con no muy buen resultado. Una oportunidad para mostrar otra cara a la comunidad internacional. Sin embargo, esa cara se muestra falsa y le hace perder credibilidad en lugar de ganar en humanidad.

miércoles, 21 de julio de 2010

Intransigencia religiosa

Ayer el Congreso de los Diputados rechazó por 183 votos frente a 162 la propuesta del Partido Popular para prohibir el uso del burka en lugares o acontecimientos públicos. Esta propuesta se enmarca en una tendencia visible en varios puntos de Europa, donde parece ser que se trata de conseguir algo así como frenar el avance del Islam. Países como Francia o Suiza ya han llevado a cabo reformas al respecto, como la prohibición del uso del velo en el primero (de manera similar a cómo propone ahora el PP en España) o la prohibición de construir más minaretes de los ya existentes en el país helvético. Ante la polémica del uso del velo en los países europeos, de fuertes raíces cristianas, se ha abierto así un gran debate.
Efectivamente, la ocultación del cuerpo de la mujer tras un velo o un burka tiene un claro carácter denigratorio a nivel social y está en contra del concepto de mujer y de libertad de la mujer que hemos desarrollado en Occidente. Al esconder su cuerpo, las mujeres musulmanas admiten su estatus de objetos de deseo que deben servir a los hombres en lugar de "desviarlos" del puritanismo protocolario en su sociedad.
Sin embargo, la prohibición ante el uso de estos atuendos tradicionales y religiosos se rebela como un posible atentado contra su libertad religiosa y de expresión. Viviendo en un país cuya constitución aboga por una libertad religiosa y el establecimiento de un estado laico, parece poco coherente que se niegue el derecho de usar una prenda de un alto valor moral y religioso a una persona.
Además, el burka y el velo son formas de llevar a cabo una imposición de su dios que buscan evitar la provocación sexual de los hombres, mientras que la prohibición del uso de dichas prendas tiene un carácter meramente humano. Nos encontramos por tanto en el que una ley estatal contradice a un mandamiento divino.
Siguiendo el punto anterior, nos encontramos con una confrontación creada por la imposición de una norma y de un sistema de valores. Y si se busca la integración del inmigrante y que este pase a ser parte de nuestra sociedad, no parece ser la ordenación reglada de acatar rasgos culturales específicos la mejor forma de conseguir dicho objetivo. El respeto a las culturas ajenas y la permisividad con ellas (dentro de lo que dictan nuestras leyes fundamentales) crea un entendimiento y puede dar como fruto la integración de otros pueblos en el nuestro y un gran enriquecimiento de nuestra cultura y la suya propia.

jueves, 17 de junio de 2010

Suavidad contra el aliado agresor

En las últimas semanas no han faltado en los informativos y en los periódicos noticias e informaciones sobre el bloqueo de la franja de Gaza que Israel efectúa con vehemencia. Un ataque a una flotilla que llevaba ayuda humanitaria. Unas justificaciones que, como suele pasar en estas cosas, sólo convencen de la necesidad del ataque a aquellos que ya lo veían bien antes de ninguna explicación. Imágenes a las cuales se dan diferentes significados según quién se pare a mirarlas. Una presión de organismos internacionales para que el bloqueo cese, o que al menos se haga más liviano. Y unos oídos sordos ante las exigencias internacionales que cada vez nos extrañan menos, aunque ahora parece que empiezan a escuchar algo.

El ataque a la “Flotilla de la Libertad” resonó en nuestros oídos como una barbaridad, no ya por el asedio al que se somete a la población de una zona que probablemente no tenga culpa de ningún conflicto, sino por el ataque indiscriminado hacia los miembros de una embarcación que no suponían ninguna amenaza para el ejército israelí. Se argumenta que los miembros de la flota mostraron una actitud violenta y que portaban barras de hierro y cuchillos, pero se antoja un pobre armamento contra las armas de fuego de los cuerpos de elite israelíes. Y aunque fueran armamento suficiente, ¿no se supone que debe ser la violencia el último recurso de los militares de un país democrático? La principal diferencia entre un militar y un terrorista, además de su entrenamiento, se supone que radica en que el primero busca la seguridad de su nación y su población y el segundo conseguir sus medios de forma violenta. Sin embargo, en estas informaciones no podemos ver eso.

Los cuerpos de seguridad israelíes respondieron a lo que se puede interpretar como un “ataque” contra su autoridad con la misma contundencia que vemos asiduamente. Al igual que cuando bombardeaba a finales de 2008 y principios de 2009 la Franja de Gaza en respuesta a los ataques de Hamás, el gobierno israelí no ha dudado en mostrarse inflexible en su posición respecto al conflicto con Palestina. Y la ONU ha dado un toque de atención a los dirigentes del estado hebreo. Pero le ha costado a Israel aceptar las peticiones del máximo organismo internacional, aunque fueran sólo parte de ellas. A los dirigentes de la nación judía no les gusta que nadie cuestione sus acciones sobre sus oponentes palestinos, y ha sido necesaria la mediación de un viejo y buen conocido de sus aliados norteamericanos, el antaño primer ministro británico Tony Blair, para que se acepte suavizar el bloqueo y permitir la entrada de ciertos alimentos y materiales que permitan la reconstrucción de la zona, que sigue dañada desde los bombardeos anteriormente citados.

Y nos llama la atención que acceda Israel a abrir las puertas de Gaza, aunque sólo sea parcialmente. Porque ya estamos acostumbrados a la rutina. A la rutina de la agresión, seguida por la reprimenda diplomática y acabada en el olvido. Ya no nos horrorizamos al ver que los organismos internacionales se quedan quietos cuando un estado que se supone democrático responde a un ataque terrorista con bombardeos sobre la población civil entre la que se encuentran los terroristas. A estas alturas, la manera en que Israel desoye las llamadas de atención de la ONU, que no lanza amenazas serias contra estos agresores, ya no nos escandaliza.

Y todo nos lleva a un punto. ¿Por qué no nos escandalizamos ya? Porque hemos visto día tras día a estos países hacer cuanto les placía. Porque a Estados Unidos y sus compañeros de negocios internacionales no les conviene dejar de lado a Israel. Porque es el único país democrático en Oriente Medio, suponiendo que se le pueda denominar así. Y porque en esta zona están gran parte de las reservas de petróleo que quedan en el planeta. Y no se puede dejar una zona tan importante a nivel energético para los países occidentales bajo la voz y mando de los dirigentes árabes. Por el petróleo que necesitamos, al igual que invadimos países como Afganistán, tampoco maniatamos a Israel. Y nadie tiene pensado hacerlo en Occidente.

jueves, 13 de mayo de 2010

Hoy los niños no preguntan a sus padres por qué son del atleti

Llevo tiempo queriendo retomar el blog y no encontraba el momento. Trabajos y la flojera que les acompaña en mi tiempo libre hacían imposible que ni abriera el blog. Pero ya no podía pasar más tiempo sin escribir. Porque, ¿qué mejor fecha que hoy?
El Atlético de Madrid, club con aires de grandeza pero con un palmarés escaso en comparación con los equipos con los que se suele medir (a menos que contemos las finales, que subcampeonatos tiene unos cuantos más), se ha alzado ganador de la primera Europa League de la historia, su segundo título europeo en sus 107 años de vida. Y fue con sus señas de identidad acompañándole: una agonía incesante para sus aficionados, que desde el inicio del partido no sabíamos quién de los dos iba a ganar, y que veíamos a los delanteros del Atleti asediar la portería contraria pero no perforarla (y todo aficionado del Atleti sabe lo que suele pasar en esos casos...). Vibrando con cada oportunidad, estremecidos con cada subida del Fulham, pasó lo que Ribagorda predijo cuando le llamaron del Carrusel de la SER: "Ganaremos, pero sufriendo, que es el sello de identidad del Atleti."
Pero, la verdad, no sé si es mejor una victoria cuatro a cero que ese dos a uno. Claro que para la salud cardiovascular y mental es bastante mejor un resultado holgado (o al menos no llegar a la prórroga), pero de esta manera, el resultado sabe a una lucha ardua por la victoria. A humildad y coraje con los grandes destellos de calidad que el Kun y Jurado dejaban vislumbrar y con el acierto arriba de Forlán y abajo de Domínguez y De Gea. Y el rival no es ningún "mindundi": es el dignísimo Fulham, que a pesar de ser inferior individualmente supo manejar con gran maestría el partido y poner contra las cuerdas al Atlético.
Así que hoy los niños no preguntarán a sus padres por qué son del Atleti. Estarán demasiado ocupados en el colegio con sus camisetas del Atleti, luciéndolas ante sus compañeros del Madrid o del Barça que hoy no son los ganadores. Pero aún así, recuerdo una parte del Himno del Atlético: "Yo me voy al Manzanares, al estadio Vicente Calderón, donde acuden a millares, los que gustan del fútbol de emoción".

lunes, 22 de marzo de 2010

Un paso contra la censura en China

Google ha anunciado que a partir de ahora los usuarios chinos de su buscador serán remitidos al de su compañía en Hong Kong, que no se encuentra bajo la censura del gobierno socialista. El gigante empresarial de Internet se enfrenta así al gigante asiático y da un paso que le puede sacar del espacio cibernético de ese país pero que acaba con su silencio ante la opresión de dicho estado.
Aunque Google pueda perder una importante cantidad de usuarios, esto mejora su imagen, ya que resulta muy paradójico que nos topemos con un caso de censura en un espacio virtual que fue creado para compartir contenidos e ideas y donde la libertad de expresión siempre ha sido la protagonista aunque haya tenido sus más y sus menos con los diferentes gobiernos de los estados del mundo (tan triste como cierto).
En definitiva, este movimiento de la empresa estadounidense de buscadores de Internet que se ha expandido por el ciberespacio rompe una importante lanza en favor de la libertad de expresión al ponerla como condición sine qua non para disfrutar de sus servicios (de los más eficientes dentro de su campo en las nuevas tecnologías).

sábado, 6 de marzo de 2010

Censurando la denuncia

En las últimas semanas estamos asistiendo a un espectáculo en el panorama político y judicial un tanto decepcionante. Ahora que ya no hablamos diariamente de la corrupción del Partido Popular en el caso Gürtel porque parece ser que todos hemos asumido la culpabilidad de los implicados (que quedará castigada en mayor o menor medida, pero parece que ya se ha extendido por casi todas las mentes españolas) aparecen casos de censura hacia aquellos que condenan las acciones de los implicados en las tramas que se sancionan como injustas.
Hará ya cosa de un mes que se elevó una denuncia contra el juez Baltasar Garzón y se le puso en el ojo del huracán por su implicación de cara a la Ley de Recuperación de la Memoria Histórica, que muchas personas apegadas al antiguo régimen o cuyas familias lo estuvieron se muestran reticentes a aceptar. Y ahora el Partido Popular valenciano reacciona ante una exposición fotográfica en la que aparecían imágenes relacionadas con el caso Gürtel retirando estar imágenes. La Federación de Asociaciones de la Prensa de España ha respondido denunciando la censura que supone la retirada de estas instantáneas.
Y es que parece ser que el Partido Popular busca limpiar su imagen lo máximo posible y evitar la mancha que supone en su dignidad la existencia de casos de este tipo. Pero ¿es la forma correcta de ello enterrar la desagradable realidad y apartar la verdad de los oídos y ojos de la gente?
Probablemente se resarcirían si en lugar de proteger y ocultar a los culpables se les repudiara y se les hiciera cargar con la carga de sus actos. La mancha del delito no se limpia escondiéndola, sino precisamente condenándola y apartándose de ella. Lo correcto no es cerrar filas alrededor del culpable y acusar a quien carga contra él, sino acusar al culpable y apoyar a quien le condena.

lunes, 1 de marzo de 2010

Discreta profesionalidad contra protagonismo polémico

Ayer pude ver la primera parte del Atlético de Madrid-Valencia, partido que se saldó con un 4-1 no exento de polémica. El gol valencianista llegó tras una jugada en la que se hizo penalti en el área contraria que el colegiado no vio, y el marcador colchonero fue abierto por un penalti que sí pitó el árbitro, pero sólo tras las airadas protestas de los jugadores y el testimonio del cuarto árbitro (ese que está al lado de los banquillos y que generalmente no parece hacer nada especial). Ante esta imagen, a la que cualquier aficionado del fútbol está más o menos acostumbrado, y ante el hecho de que el VI Naciones de rugby está disputándose, vino a mi cabeza la clásica discusión: ¿por qué en fútbol no se trata de eliminar los errores arbitrales con tecnologías como las que se usan en el rugby?
En el "bárbaro" deporte que enfrenta a treinta moles musculosas en un terreno de juego, los árbitros están auxiliados por otro compañero que en lugar de estar a pie de campo está en una sala, rodeado de monitores, para ante cualquier duda del colegiado resolverla con la mayor solvencia. Así se evitan fallos como dar un ensayo cuando el balón no ha llegado a posar en la línea (algo muy corriente, ya que no es raro ver a un jugador llegando a este lugar y sufriendo el placaje de dos o tres contrarios) y el juego puede transcurrir con total transparencia, transparencia también propiciada por el hecho de que el árbitro lleva un micrófono con el que anuncia por megafonía en todo el estadio las sanciones que decide tomar contra cada equipo, lo que permite a los aficionados saber qué pasa en cada momento.
Pero al fútbol parece no interesarle esto. Los árbitros de rugby son meros jueces que tan sólo evalúan hasta qué punto es un placaje falta o no, o cuando un jugador ha ido demasiado lejos y debe sancionársele con una tarjeta. Pero un árbitro de fútbol es mucho más que eso. Es un protagonista del partido, ya que en su vista y su juicio queda el completo devenir del partido, y lo que con una repetición televisiva puede ser una segunda amarilla para el delantero por tirarse, se convierte en el penalti que da la victoria al tramposo. O ese balón que se pasea por dentro o fuera de la línea de gol, y el árbitro decide cambiarlo de lado. Todo esto se puede prevenir con ayuda de tecnologías ya existentes, pero a los colegiados futbolísticos no les interesa. Ellos son parte imprescindible de ese deporte y no quieren pasar a un segundo plano. No quieren estar por detrás de los jugadores, como pasa en rugby. Porque tal vez entonces no cobrarían lo mismo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Condenado por dar derechos

Hoy publicaba El País una noticia según la cual parece ser que gracias a la intercesión de los obispos, el rey Don Juan Carlos ha sido exonerado de la parte de culpa que le incumbe en lo referente a la ley del aborto, por lo que podrá seguir comulgando en los oficios católicos, cosa que no podrán hacer así los parlamentarios que han apoyado esta ley. La Iglesia castiga así a aquellos que "van contra la voluntad de Dios" y tratan de boicotear la reforma legislativa. Y este caso a muchos nos hace seguirnos preguntando (como venimos haciendo con tanta frecuencia en los últimos años) si es correcta la actuación de esta gran institución religiosa.
La religión en la sociedad occidental actual se perfila como una guía espiritual y moral, y no política, faceta que se dejó atrás con los gobiernos que necesitaban legitimar un poder autoritario por designio divino. Pero a ciertas instituciones que aún tienen demasiado reciente ese poder político parece no agradarles ese papel "secundario" como parte de las libertades del individuo y tratan de mover a sus fieles hacia la confrontación con las ideas contrarias.
Así no sólo encabezan iniciativas contra medidas políticas que consideran en contra de la voluntad de Dios sino además practican una extorsión sobre aquellos que bajo su punto de vista tienen su conciencia sucia marginándolos de la práctica religiosa. Pero ¿en qué medida pueden los representantes de estas instituciones juzgar a estos señores y condenarlos como a traidores? Estos señores apoyan una moción en nombre del pueblo que les eligió para el cargo que ocupan y en busca de la mejor solución para sus problemas (al menos eso se supone). Y si aprueban estas medidas será porque consideran que es algo necesario y positivo para la sociedad. Pero ello no tiene por qué estar ligado a su fe. Por muy cristiano y practicante que sea un político, siempre debe recordar que en nuestro país la constitución nos marca como religiosamente laicos a nivel estatal (algo que muchos parecen olvidar desgraciadamente), y sus decisiones parlamentarias deben realizarse desde ese punto aséptico de igualdad entre religiones. Más tarde deberá decidir si en su caso personal y exclusivo su fe y moral religiosa le permitan acogerse a esa legislación, pero no debe por sus principios morales privar de derechos a aquellos que no compartan con él esas ideas.
La Iglesia castiga a aquellos que realizan un trabajo a la sociedad, por muy tranquila que puedan tener su conciencia por su ejemplar comportamiento de acuerdo a lo que señalan las sagradas escrituras y la doctrina católica. Porque parece ser que es más importante que el cardenal de turno ejerza el control político para tener en paz el alma que defender los derechos de los ciudadanos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Falsas acusaciones

Ayer publicaba El País en su edición digital una entrevista con Ricardo Cazorla Collado. A la mayoría no les sonará quién es. A mí tampoco me sonaba. Y resulta que este hombre ocupó hace dos años y siete meses los espacios que en las noticias buscaban denunciar la acción de "violador de Tafira", sobrenombre que los medios dieron al criminal que violó a tres chicas en el barrio canario de Tafira. Una de las víctimas vio a este hombre por la calle y le reconoció como el delincuente. Las otras dos jóvenes también lo hicieron. Y Ricardo fue a la cárcel.
Pero dos años y medio más tarde, unas pruebas de ADN permiten saber que este ex-drogadicto es inocente y que todo no es más que un gigantesco error. Se le pone en libertad y se le indemniza por el daño hecho... ¿pero es tan fácil? ¿Y es eso lo justo?
Probablemente el proceso se llevó a cabo con una acusación vengativa y una opinión pública que pedía justicia. Un heroinómano con deficiencias psíquicas y físicas frente a tres jóvenes de entre 15 y 27 años. Parecía fácil de qué lado debía decantarse la balanza de la justicia y qué cabeza debía segar su espada. Así que los medios hicieron su negocio.
La imagen del supuesto violador comenzó a dar la vuelta al mundo en esos espacios de los medios dedicados a algo que conmueva al espectador, de interés humano (algo que se ha hecho siempre, no es nuevo que nos guste saber las desgracias que ocurren en el mundo y, sobre todo, a los otros). Fue bautizado con el sobrenombre que ya hemos dicho y de todas las cosas que se dijeron de él no creo que muchas fueran bonitas. La sociedad pagó con él todos sus vicios, porque se suponía que él era un grandísimo vicioso, aunque no era así. En definitiva, se le despedazó y se sacó un rendimiento económico a un pobre diablo que tres chicas decían que les había hecho mal, mientras su relato en cambio no gozaba de credibilidad, ya que él no era una "persona decente".
Y ahora, cuando este hombre está por fin en su casa, feliz con sus padres, El País consigue una entrevista de gran toque humano en la que pide que quiere que le dejen tranquilo.

domingo, 31 de enero de 2010

El Nobel de 2010... ¿pero por qué no el de 2009?

Para este 2010 en el que ya nos encontramos, se está llevando a cabo una interesante iniciativa de cara a uno de los galardones de mayor renombre mundial: el Nobel de la Paz. Y es que un amplio colectivo, en el que se incluyen tanto personalidades como Felipe González o Ricardo Lagos (expresidente de Chile) como instituciones como El País, apoya la posibilidad de que este premio se le otorgue este año como homenaje a Vicente Ferrer, fallecido en junio de 2009 tras más de cincuenta años de trabajo con los más pobres de la India.
Este hombre luchó durante la mayor parte de su vida por hacer un poco más igualitaria la vida en la India, ofreciendo recursos y cuidados a los intocables (recordemos que en la India sigue vigente el sistema de castas que legitima su sociedad, y éstos son un escalafón que se encuentra no ya en lo más bajo del sistema, sino fuera de él), que según la tradición no merecen más que el desprecio del resto de hindúes, y a las mujeres (si hablamos de una sociedad con una escisión de castas, cómo podemos siquiera pensar que haya igualdad entre sexos). Y por eso, tras su muerte, se quiere gratificar a él y a su causa con este reconocimiento.
Me parece bien. Un trabajo humanitario de este calibre es al que deben destinarse estos galardones. Sin embargo, el Nobel de 2009 fue entregado en octubre (cuatro meses después de su muerte, por tanto) y no se pasó por la cabeza del tribunal entregárselo entonces. Fue a parar a manos del insigne presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que es un defensor de las libertades porque ha llegado a la presidencia de su nación luchando por los derechos de su gente, la población afroamericana... ¿o no? La entrega de ese premio fue muy discutida y yo intento algo así como reabrir el debate. Porque no dudo la importancia de ese señor en la paz mundial, pero se le dio antes de que hiciera nada, tan sólo con un programa electoral que cumplir (y del que, por cierto, ya se cayó el tema de Guántanamo, que no parece viable cerrarla).
Porque el Nobel de la Paz es para los que luchan por la igualdad en el mundo. ¿No sería más adecuado dar este premio a los que luchan con todas sus fuerzas por conseguir una vida más justa que a aquellos que en su vida profesional se supone que hace algo para que haya paz?

jueves, 14 de enero de 2010

La imagen que tenemos de África y la repercusión que nuestras acciones están teniendo sobre ellos

Hoy hablaremos de uno de nuestros continentes vecinos, y precisamente de aquel que más está lastrado económicamente. Porque hace un par de días surgió una interesante conversación con un amigo a raíz de la triste noticia del atentado contra la selección de Togo, y además hoy, en clase de Historia de la Comunicación Social I se ha dado un pequeño resumen del origen y razones de esa imagen que tenemos del continente africano y sus gentes.
Empecemos por la historia de este continente respecto al nuestro. África ha sido una tierra que siempre estuvo ahí, pero en la que no nos aventuramos realmente hasta la era de los imperialismos, esa época en la que nuestros mercados estaban ya agotados y necesitabamos nuevos horizontes (también para asegurar un poder mayor que el de los otros imperios). Se dio el salto al viejo nuevo continente en busca de materias primas que los indígenas no explotaban (por supuesto, en la época de la que hablamos, no tenía ningún sentido hablar de la legitimidad de las tribus africanas sobre esas tierras) y se necesitaba que los ciudadanos de los distintos países que lo hicieron apoyaran esa aventura colonizadora. Para ello llegaron las historias de caníbales y de miles de horrores que acontecían en las selvas de las entrañas de África. Y los europeos (grosso modo, no todos) se lanzaron a la aventura, estando justificada la "salvación" de esta tierra.
Y aún nos llega esa imagen y las consecuencias de nuestras acciones sobre los pobladores de este continente. Porque las historias que nos llegan del viejo continente (por mucho que nos empeñemos en llamar a Europa "viejo continente", los arqueólogos sitúan a los primeros homínidos en África, por lo que no sé cuál debe ser llamado "viejo") no rompen esos esquemas de salvajismo que tenemos desde que Stanley buscaba a Livingstone por allí. Noticias de tribus que exterminan a otras por recursos, como es el caso del ataque a la selección togolesa para reivindicar la independencia de Cabilda, una región rica en petróleo, son habituales en nuestra prensa. Pero ninguno sobre el desarrollo económico de países como pueda ser el Congo o sobre las políticas de Malí. Por eso nos cuesta imaginarnos a negros vestidos de traje yendo a una oficina. Y todo esto, ¿por qué?
Pues por la simple razón de que a Europa le convenía. Necesitábamos justificar el aplastamiento de las tribus que habitaban esos lugares para tomar esos recursos que tanta falta nos hacían. Y aún hoy día es vital mantenerlos un paso por detrás nuestra (no vaya a ser que ahora nos tomen la delantera y se conviertan en una nueva potencia mundial).
Y en cuanto a sus encarnizados conflictos, ¿no es algo así como el resumen de nuestra historia en una sóla página con el mismo número de manchas de sangre? Occidente le "regaló" el bien de la tecnología a sus hermanos africanos, pero en el manual de instrucciones no venía las consecuencias de su mal uso. El pueblo africano no se había masacrado (en las batallas tribales nunca morían más de decenas de personas mientras en las nuestras las bajas se contaban por millares) hasta que llegamos nosotros y pusimos en sus manos aquello a lo que habíamos llegado tras años de historia, pero sin que ellos tuvieran esa historia. Porque en Europa tenemos esa conciencia social formada a lo largo de innumerables guerras. Pero en África, ¿se van a comparar con el guerrero masai que lucha por su pueblo? Pues en tal caso, en nombre de su pueblo, matará.

lunes, 11 de enero de 2010

La tiranía del consumo

Sé que llego un poco tarde para esto, pero lo dejo y así ya lo tenemos para futuros años. Porque acaban de pasar esas bonitas fechas de reuniones familiares. Y sobre todo, esas fechas en que los niños se ven rodeados de nuevos juguetes con los que disfrutar.
Y es curioso como, ante el bombardeo de la publicidad y la importancia que da la sociedad a las nuevas tecnologías, los juguetes tienden a ser cada vez más y más sofisticados. Ya no son camiones que el niño coge con una mano y lleva de un lado para otro. Ahora son coches de Fórmula 1 teledirigidos que alcanzan velocidades asombrosas para una maquinaria tan pequeña. Ya no son muñecas de rasgos dulces. Ahora son muñecas o muñecos de rasgos exagerados que hacen varias cosas, como llorar, pipí o popó (lo cual a algunos adultos parece algo molesto, pero la niña no consiente que el juguete no tenga actividad de ese tipo). Ahora los regalos tienen que ser primicias del mercado.
Pero, por mucho que nos empeñemos, los niños siguen siendo niños. Por muchos anuncios que les pongan, su efecto es relativo. Y, a veces, por mucha tecnología que conlleve un juguete, puede que el niño prefiera otro mucho más simple.
Creo que no soy el único que ha visto a niños que se encontraban sepultados en una maraña de coches teledirigidos, muñecos que lanzaban no-se-qué si le dabas no-se-dónde y demás artefactos cuanto menos ingeniosos y hemos visto que el niño jugaba con un perrito de plástico que viene en uno de ellos o con un coche teledirigido pero sin mando ni nada, sino llevándolo en su mano.
Porque la fiebre consumista nos ha hecho olvidarnos de parte de lo que la infancia es y lo que se quiere en ella. Un pequeño ordenador está muy bien según un adulto, pero probablemente al niño le gustará más un dinosaurio de plástico con el que "comerse" al resto de sus juguetes. Pero en ocasiones incluso el propio niño se ve condicionado por lo que los que le rodean esperan de él (sobre todo cuando ya hablamos de niños en una edad en la que empiezan a razonar sus cosas). Tal vez el niño quiere jugar con una peonza, pero como sus amigos juegan con la peonza magnética tal de nombre cual, pues cambia sus intenciones. E incluso hay muchos casos de niños que quieren algo simple, pero sus familiares, a los que les parece una "cutrez" (o cualquier adjetivo similar), le endosan un juguete mucho más sofisticado (y sobre todo más caro) "con el que se divertirá más" (lo cual en realidad no oculta sino un intento de ganarse al crío por criterios económicos y sentirse autorealizado, aunque al chiquillo le dé igual todo esto en realidad).

sábado, 9 de enero de 2010

Tiroteos separatistas en la frontera

La selección togolesa sufrió ayer un grave incidente cuando se dirigía a la región de Cabinda, región que forma parte de Angola y lugar donde el combinado disputará sus primeros partidos de la Copa de África.
El autobús en el que viajaba el equipo sufrió el ataque de unos rebeldes separatistas cabindos que tirotearon el automóvil, matando al conductor y alcanzando a varias personas, entre ellas un par de jugadores.
La reivindicación del acto de extrema violencia llegó horas después, de manos de las Fuerzas de Liberación del Estado de Cabinda. Y amenazaban con que esta no será la única acción de este tipo que lleven a cabo.
En un continente marcado por los odios raciales y con una historia forzada por Europa (como describe Ryszard Kapuscinski en su libro Ébano), actos de esta índole no son tan extraños por desgracia. Con la tecnología que ha desarrollado Europa, pero sin la conciencia social del viejo continente (en el que ya hemos visto barbaries más que suficientes a lo largo de la historia), estas personas llevan a cabo en ocasiones auténticas matanzas.
Pero lo inevitablemente llamativo de este hecho es que el ataque no se ha dado contra miembros de la población "opresora", como sucede en la mayoría de casos terroristas, sino contra un tercero en discordia. Togo no tenía nada que ver con estos conflictos políticos y menos aún sus jugadores de fútbol. Pero contra ellos se han lanzado los independentistas cabindos para llamar la atención de Angola e incluso del mundo entero. No es la primera vez que un grupo "de liberación" ejecuta acciones contra extranjeros, pero nunca se había ido de lleno contra el extranjero, sino generalmente los daños que se les pudieran inflingir eran más bien colaterales, tal vez por su relación con el país o por estar en un mal lugar, junto a alguien que si era un objetivo "terrorista". Pero esta vez han sido ellos el objetivo. Y a la vista de que la Copa de África no se suspenderá, veremos si no nos asaltan las noticias sobre los azorados equipos que sufren ataques por unos objetivos independentistas con los que nada tienen que ver.

viernes, 8 de enero de 2010

El Tercer Mundo tal vez no esté tan lejos como creemos

Si hablamos de esclavitud, seguro que nos vendrán a la cabeza los romanos o los egipcios. Como mucho los estadounidenses de hace más de un siglo, con los negros trabajando en sus campos. Pero nadie lo haría en nuestros tiempos. Y si lo hace, su mente volará al África negra o a ese foco de tensiones que es Oriente Medio. Pero desde luego, nadie posa sus pensamientos en Europa.
Pero en la Europa democrática y llena de derechos humanos también hay reductos en los que estos términos no son más que motivo de chistes entre capataces. Y tranquilos que no volaré para ello a Europa del Este, sino que con el sur de Italia me bastará.
Todo esto lo digo por la noticia que llega hoy a nuestros sentidos sobre un hecho acontecido en el municipio calabrés de Rosarno, donde una multitud de inmigrantes irregulares que trabajan en los campos del sur italiano han protagonizado una manifestación en la localidad que ha acabado en una refriega entre los miembros de la localidad y los manifestantes.
Las razones que movían a los inmigrantes, todos ellos en situación irregular y procedentes de diferentes zonas de África, eran las indigentes condiciones en que viven y la explotación que sufren. Sin embargo, un vecino del pueblo cuya identidad es aún desconocida hirió a dos de ellos al disparar una pistola de aire comprimido. Este hecho hizo estallar los nervios de todos los asistentes y comenzó una batalla campal que ha acabado con varios heridos, la mayoría (si no todos) de ellos negros.
Estos inmigrantes están en el país por acción de las mafias que operan en la zona, que los traen como mano de obra para ser explotados al más puro estilo del esclavismo clásico. Estas organizaciones, tan poderosas en el sur italiano, mueven estas masas según sus intereses y los tratan sin aprecio alguna por su vida (sus medios se parecen bastante al liberalismo de inicios de la industralización, con capataces que escogen a los trabajadores cada mañana a dedo). Y ante la más mínima petición de unas condiciones mínimas, si no lo "soluciona" la "organización", parece ser que lo hace el pueblo.
Pero lo más lamentable de todo esto no creo que sea la xenofobia del pueblo calabrés que reclama una vendetta sobre los negros, ni la administración mafiosa de unas vidas humanas como si de reses de ganado se tratara, sino la reacción del Ministro de Interior italiano, Roberto Maroni, conocido miembro de la Liga Norte poco familiarizado con la aceptación del diferente. Este hombre, en lugar de suavizar la situación pidiendo al pueblo que deje las armas (ya que se empieza a ejercer una auténtica "caza del negro" en la citada zona), carga la culpa sobre los inmigrantes y la única parte de esta que admite es que "son las consecuencias de haber tolerado una inmigración clandestina que ha alimentado por una parte la criminalidad y por otra ha generado una situación de fuerte degradación". Por suerte, esta no es la única postura política al respecto, ya que el líder de la oposición, al igual que el portavoz episcopal, han repudiado la violencia de estos actos e incluso se ha llegado a hablar de la esclavitud en el estado italiano en el caso de Bersani.
Pero desde luego, estos pobres diablos que han ido a dar con sus narices en el sur de Italia luciendo piel negra no parecen tener un futuro para nada agradable. Sólo hay que ver que la Liga Norte, partido del citado Ministro del Interior italiano, se ha negado a que haya musulmanes dentro de los servicios de limpieza de sus oficinas. Ante sujetos así, ¿cómo vamos a aspirar a una buena integración?

La cara donde pueda verla

Ayer se pudo escuchar en un programa de la Cadena Ser una noticia un tanto llamativa. El gobierno francés tiene un proyecto de ley, que por lo visto ya se ha aprobado, para prohibir taparse el rostro en lugares públicos salvo en ocasiones excepcionales como puedan ser los carnavales. La razón de esta llamativa ley es acabar con la ocultación del rostro de las mujeres islámicas tras un velo.
De nuevo, en uno de los países de mayor número de inmigrantes de Europa se toman medidas contra uno de estos colectivos (generalmente el musulmán, como ya hiciera Suiza prohibiendo la construcción de minaretes) y eso nos hace plantearnos si es algo correcto o no.
El velo es, según la perspectiva occidental (ya que no podemos tener en cuenta la musulmana al no pertenecer a este colectivo y ser además la que está en tela de juicio), un elemento opresor de la mujer, que oculta sus rostros porque los considera fuente de pecado. Por tanto, da la sensación de que si quitamos el velo estamos liberando a la mujer en cuestión. Sin embargo, el velo es una prenda que los creyentes eligen portar por sus convicciones teológicas (otra cosa es en los países de Oriente Medio y África, donde hay una obligación social potencial a llevarlo). Si prohibimos su uso, lo único que conseguimos es prohibir a las mujeres de esta religión ejercer su fe. Por tanto no es una solución válida.
Quizás sería más correcto para llevar a cabo estos objetivos algo como una campaña de concienciación de las mujeres musulmanas de Francia de lo que el velo significa y que no tiene sentido. Pero una mera prohibición, los únicos efectos que puede tener son contraproducentes (un aferramiento mayor a estos símbolos en defensa del estado opresor que los ilegaliza).

Ya tenemos crisis hasta en la familia

Otro de los temas que se me quedó en el tintero. De nuevo lo siento, y me pongo a ello enseguida.
El pasado 27 de diciembre hubo una manifestación en Madrid. No, no fue por reivindicaciones laborales (como hicieron las almadrabas de Conil ayer, por cierto), ni tampoco pedían algún tipo de legislación para evitar una discriminación, ni era nada de la SGAE. Era por esa institución de la que muchas veces nos queremos librar aunque no podamos (no, Hacienda no), la familia.
Bromas aparte, como viene haciéndose desde hace algo de tiempo, las jerarquías eclesiásticas españolas congregaron en la Plaza de Lima de Madrid a millares de personas para pedir la defensa de esta institución, la cual declaran en crisis (parece ser que la palabra está de moda y ya no sólo sirve para el contexto económico actual). Según aquellos que convocaron la manifestación y los que asistieron a ella, la familia está en una delicada situación ante la facilidad jurídica que supone el divorcio y el matrimonio homosexual y el aborto desvirtúan sus estructuras.
En resumen, se exigía el mantenimiento del orden familiar que parece haber quedado obsoleto en los últimos años. Las altas esferas del catolicismo español, acompañadas por multitudes populares, consideran que el único modelo válido de familia es el que ha existido hasta hace poco tiempo, y ante la "flexibilización" del término "familia" (por llamar de alguna manera a este fenómeno), repudian la situación actual.
Al día siguiente, en un debate del programa La Ventana de Cadena Ser, hablaban Santiago Carrillo y Raúl Morodo y, tras tocar varios temas de política internacional, se pasó a hablar de este. Y Carrillo ponía en duda que la familia estuviera "en crisis". La estructura familiar ha cambiado, como ha cambiado el contexto político, por lo que según sus palabras no parecía correcto hablar de estos términos. También comentó que resulta irónico que la Iglesia exalte el modelo familiar franquista, cuando el régimen dictatorial español, que tanto defendía esta institución, no disponía de ningún tipo de ayuda social para estos colectivos, mientras que en la vecina y hereje Francia se daban unas ayudas a las familias que en muchos casos bastaban para subsistir.
Y es que la sociedad ha cambiado y eso exige que sus estructuras también lo hagan. Pero eso no significa que todo se vaya a derrumbar y sea el fin del mundo sino que una serie de conceptos han quedado obsoletos (al menos a nivel macrosocial) y han sido sustituidos por otros (como las familias monoparentales, que se han hecho con un hueco en nuestros pueblos y ciudades). Y la Iglesia, al igual que todo el mundo, tendrá que adaptarse a estos cambios y probablemente cambiar también (aunque sea a un ritmo y de una forma diferente).
Por último, comentar un hecho brevemente. Porque el señor Antonio María Rouco Varela dijo en la citada congregación: "Europa se quedaría sin hijos sin la familia católica". Pero para su información, las tasas de natalidad, que caían estruendosamente, están subiendo y recuperándose gracias a la inmigración musulmana (y esto no pasa sólo en España). ¿No se equivocaría y querría decir la familia musulmana? ¿O no será tal vez algo irrelevante la religión en este tema?

Condenada por secuestrar a su hija

Sé que llego un poco tarde, que debería haber escrito esto durante mis vacaciones, pero el estrés de la inactividad navideña no me lo ha permitido y tengo que hacerlo ahora, ya que el tema no me parece como para pasarlo por alto.
Imagino que no habré sido el único que ha escuchado (o leído) esta noticia durante el periodo festivo que acabamos de pasar y tampoco creo que las continuas referencias de los medios a este caso judicial y sus quejas sean objeto de la casualidad o el capricho.
Para quién desconozca los hechos, la mujer de la fotografía, María José Carrascosa, ha sido condenada por un tribunal estadounidense a 14 años de cárcel por varios cargos, entre otros por retener a su hija fuera del país (lo que viene siendo un secuestro). El gobierno español, con su cuerpo diplomático a la cabeza, haciendo gala de su coraje por la defensa de sus ciudadanos, ha repudiado la sentencia de la valenciana... aunque "con la boquita pequeña", sin arriesgarse a cualquier enfado por parte del país que preside Barack Obama.
Pero lo espinoso de este caso no es que se condene a una española en EE.UU. por un "secuestro" que pueda tener mayor o menor sentido sino que se han producido una serie de incoherencias durante el proceso, como que la acusada fuera considerada víctima de malos tratos hace unos años en el mismo país que ahora la condena, y parece haberse ninguneado la autoridad española, como podemos interpretar el hecho de que la justicia valenciana le concedía la custodia de la joven pero, aún con la sentencia bajo el brazo (como se presentó allí), se decretó su busca y captura porque un tribunal estadounidense había concedido la custodia al padre (ese que años antes había sido acusado de maltratador) y se encarceló a la mujer.
El sistema judicial estadounidense (procedente en gran parte del inglés, si no me equivoco) ha dejado varias muestras a lo largo de la historia de su "singularidad". Sus decisiones se ponen en tela de juicio en muchos casos. Este no es más que uno de ellos. Entonces, ¿por qué sigue todo igual? Quizás sea por el potencial político y militar de la gran potencia, que hace que los dirigentes olviden a sus ciudadanos y prefieran no cuestionar las decisiones que salen del gran gigante americano. Pero en cualquier caso, lo que no cabe dudar es que los damnificados son los ciudadanos que, en su estancia en el citado país, tienen cualquier percance con la ley. Juzgados por tribunales que valoran antes que cualquier hecho la nacionalidad y desprovistos de la protección que pudiera brindarles su patria.

viernes, 1 de enero de 2010

Entrada en el 2010

No sé si todos nos habremos dado cuenta, pero estamos en una fecha muy señalada. 1 de enero, inicio de un nuevo lustro. Así que empecemos por desear un feliz año a todos aquellos que lean esta entrada (también a los que no, pero a esos con desgana) y esperemos que este año supere al anterior y que al tocar su final pensemos todos que el próximo no pueda ser mejor.
Y tras felicitar a todo el mundo por la fecha en la que nos encontramos, pasemos a echar un vistazo a algo que probablemente merezca la pena comentar. Porque entre el jolgorio de las campanadas, regadas con cava o champán y atragantadas con uvas, no se me ocurría nada sobre lo que reflexionar en tan señalada fecha. Pero un vistazo a la programación televisiva me permitió notar que hay serios temas por los que preocuparse. Porque más de un telespectador pudo preguntarse ayer qué había hecho para merecerse una tortura tal.
Las campanadas se acercaban y a los hogares españoles llegaba el debate navideño por excelencia: ¿en qué cadena vemos las uvas? ¿La clásica televisión española, ya huérfana de Ramón García (por suerte pensamos muchos), con Anne Igartiburu por quinto año consecutivo acompañada de un tal Manuel Bandera? ¿Antena 3, que emite desde Santiago de Compostela con motivo del Xacobeo, con Antonio Garrido y Patricia Montero presentando? ¿O tal vez Telecinco?
Pues muchos españoles seguro que comenzaron el año con la cadena Telecinco, que tenía presentando a dos "ilustres del panorama cultural nacional": Jorge Javier Vázquez, alma del ya difunto Aquí hay tomate, y Belén Esteban como plato fuerte. La "princesa de la calle", popular "por haber llegado a lo más alto desde la nada", fue elegida por los magnates de la cadena para aprovechar su tirón mediático en ese signigicativo momento de las campanadas de año nuevo. ¿Para qué poner a una pareja de actores de cierto renombre o sobrios presentadores con experiencia si podemos utilizar a una figura atrayente, para unos por mofa y para otros por identificación de unos valores algo difusos en su conducta, y a un presentador experto en armar jaleo?
Así que tal vez deberíamos mirarnos todos para buscar entre nosotros la razón por la que esos señores ávidos de beneficios colocan ahí a esa señora en lugar de un profesional. Porque "la Esteban" es todo un ídolo en la sociedad española, por mucho que nos fastidie a aquellos que la vemos como una mujer que vive de las rentas por un romance con un torero poco espabilado y que, por mucho que diga amar a su familia, la perjudica vendiendo su vida privada como pública (sí, me refiero al famoso pollo de Andreita, que por cierto parece haber dejado secuelas en la pobre niña).
Pero bueno, si huyeron de Telecinco, como fue el caso de mi familia, que nos refugiamos en la televisión española, más comedida, tienen razones para decir que han empezado el año con buen pie (o al menos con buen ojo). Pero el festival que siguió a las campanadas en la televisión estatal no fue superior al que dio Telecinco durante ellas. Con el inicio del lustro, llegaba esa fecha que acababa con la publicidad en la cadena, en favor de las privadas que ahora se llevarán los mejores contratos publicitarios.
Algo que no tiene por qué ser malo... si no fuera porque parece que con la publicidad se ha ido todo el presupuesto de la cadena, que tiró de reposición en lugar de organizar una gala como todos los años. Algunos actores del panorama español para dar la cara muy de vez en cuando, y vídeos y más vídeos. Así que si las galas de año nuevo suelen ser cutres, ya no nos basta y tiramos de archivo de lo hecho en años pasados...
Pero bueno, en realidad no estuvo tan mal. Mucha gente se lo tomó a broma (el cava probablemente ayudara para ello) y hacían competiciones a ver quién se sabía los distintos cantantes que iban saliendo y sus canciones. En mi casa parece que ganaba mi padre. ¿Y en la suya?